Hoy hay muchas botellas reutilizables con diseños atractivos que incluso animan a quienes no buscan ser ecológicos a dejar las botellas de plástico de un solo uso. Pero pocos pensamos en cómo limpiar correctamente estas botellas, y así podemos ponernos en riesgo —no mortal, pero sí de una fuerte diarrea causada por bacterias.
Muchos creen que, como solo se bebe agua, basta con enjuagar la botella. Sin embargo, estudios muestran que eso no es suficiente —deberías lavarla con agua caliente y jabón al menos una vez por semana para que quede realmente limpia.
Microbiólogos examinaron cuántas bacterias quedan en la botella tras un uso normal.
Investigadores del Centro Médico Langone analizaron 12 botellas y encontraron más de trescientas mil (!!) unidades formadoras de colonias (UFC) por centímetro cuadrado. Las UFC indican bacterias y hongos capaces de multiplicarse rápido.
Entre las botellas más populares, una con tapa que toca la boca del envase tenía 900,000 UFC por centímetro cuadrado.

Es una cantidad alarmante y peligrosa, especialmente si quieres evitar infecciones molestas.
Los científicos destacan que estos resultados muestran lo importante que es limpiar las botellas con regularidad, no solo enjuagarlas con agua. El problema no es el agua en sí, sino la boca y las manos que tocan la botella.
Cuando bacterias u hongos encuentran un lugar protegido y húmedo (como dentro de una botella de agua), empiezan a multiplicarse y no basta con un simple enjuague para eliminarlos.
Es imprescindible usar agua caliente y jabón, o los gérmenes se quedan, se multiplican y pueden causar daños serios.
Afortunadamente, no suelen causar enfermedades graves o mortales, pero nadie quiere pasar días con vómitos y diarrea por culpa de su botella de agua.
También es clave limpiar bien el interior de la botella, para lo que existen cepillos especiales que pasan por el cuello estrecho. Y presta atención a qué bebes: si solo es agua, un lavado semanal basta; si consumes otras bebidas, limpia la botella más seguido.
Finalmente, lo más importante: no olvides limpiar la boca y el cuello de la botella, que es donde más bacterias se acumulan. Con el consumo de agua habitual, un lavado semanal es suficiente, pero si quieres estar más seguro, enjuaga la botella después de cada uso —tu salud te lo agradecerá.











