Juego
Estás de compras, tu hijo ve algo que le encanta, pero no se lo compras y empieza a hacer un berrinche; seguro te suena esta escena. Aquí tienes dos consejos para manejarlo. Primero, cuando compras, dile que a mamá le gusta la prenda (o lo que sea), pero que no la compra porque no la necesita. Si escucha que tú también deseas cosas pero te controlas, aprenderá que no siempre conseguimos todo lo que queremos.
El segundo consejo es ofrecerle tomarle una foto al juguete para recordarlo cuando llegue su cumpleaños o Navidad. (De todas formas, suelen olvidarlo).
En las alturas
Córtale las uñas de los pies cuando esté en la trona.
Capas
Si tu peque a veces se hace pipí, invierte en dos sábanas impermeables y ponlas una encima de la otra. Así, si moja la de arriba por la noche, solo quitas esa y no tienes que cambiar toda la cama porque la de abajo sigue seca.
Lo básico
Si está llorando, pregúntale de qué color es su camiseta o hazle otra pregunta sencilla, como cuál es su juguete favorito. Eso lo distrae lo suficiente para que deje el berrinche.

Doble
Si a tu hijo le encanta un juguete, compra otro igual y alterna su uso para que se desgasten al mismo tiempo. Aprendí esto cuando perdió su peluche favorito en el autobús y no pude encontrar otro igual; lo extrañó semanas. Ahora tiene un panda de Ikea que es su tesoro y me alegra tener uno de repuesto, porque uno terminó en un charco y el otro se quedó en casa de la abuela.
Espíritu competitivo
En casa hacemos competencias entre hermanos: ¿quién se viste más rápido? ¡Quien se siente primero en el coche gana! Apuesto a que puedo atarme los zapatos más rápido que tú. Funciona incluso después de años.
Batería baja
Si no quieres que juegue con un juguete ruidoso, dile que se le acabaron las pilas, aunque no las tenga. (Una vez mi esposo le dijo en broma a nuestro hijo que papá estaba "bajo de batería").

Buffet libre
Cuando no tengo tiempo o ganas de cocinar, uso un molde para muffins y pongo 12 alimentos diferentes: embutidos, queso, pepino, zanahoria bebé, y en un vasito untable o queso fundido. Les doy una rebanada de pan y juegan a armar su sándwich. No me importa si no comen el pan, solo mojan las verduras y sacan lo que quieren. También pongo fruta como uvas o rodajas de manzana; a los niños les encanta.
La habitación
No le digas que vaya a jugar a su cuarto, mejor pídele que lleve algo ahí. "Encontré este Lego en la sala, ¿puedes llevarlo a tu cuarto?" La mayoría de las veces se queda jugando ahí.
El poder de elegir
A los niños no les gusta que les digan qué hacer, pero elegir les da poder. En vez de decir "ve a dormir", pregunta quién quiere leerle un cuento, papá o mamá. O di: "Vamos a dormir, pero puedes elegir si ves un cuento corto o eliges uno de un libro". También funciona para que se vistan: no digas "póntelo", sino "¿quieres ponerte el suéter azul o el rojo?"











