Según la American Chemical Society, el humo del cigarrillo contiene radicales libres tóxicos. Algunos productos pueden ayudar a mitigar estos efectos, pero ciertos ingredientes para el cuidado de la piel pueden empeorar el estado de tu rostro. El retinol, muy popular ahora, es un ingrediente que no se recomienda a quienes fuman. Aunque es un santo grial en cosmética anti-edad, este derivado de la vitamina A puede agravar la situación si eres fumador.
El retinol hace la piel más sensible al humo y a agresores ambientales
El retinol aumenta la sensibilidad de la piel, haciéndola más vulnerable a factores ambientales como la radiación UV, la contaminación y el humo del tabaco. Por eso, es mejor “evitar fumar y el humo de segunda mano” si usas productos con retinol, aconseja el dermatólogo Dr. Craig Kraffert.
Además del retinol, el beta-caroteno (otra forma de vitamina A) también puede afectar negativamente a los fumadores. Este conocido ingrediente anti-edad estimula la producción de colágeno para suavizar arrugas finas, pero no se recomienda su uso en fumadores. Un estudio de 2019 publicado en Nicotine & Tobacco Research señala que los fumadores intensos que usan beta-caroteno tienen mayor riesgo de cáncer de pulmón, por lo que es mejor evitarlo. Si fumas, consulta con tu dermatólogo antes de usar cualquier producto con vitamina A.

Si fumas, prueba esta rutina de cuidado facial
Puedes aliviar el impacto negativo del tabaco en la circulación si dedicas tres minutos diarios a colgar la cabeza, por ejemplo, acostándote al borde de la cama y bajando la cabeza, o en postura de perro mirando hacia abajo. Tras tres minutos, notarás un ligero enrojecimiento que, con el tiempo, puede contrarrestar los efectos negativos del tabaco en la circulación.
Un masaje de manos de 10 minutos al día, exfoliar el rostro o un masaje con gua sha también mejoran la circulación y mantienen la piel radiante.
Además, usar regularmente productos con ingredientes adecuados ayuda mucho. Busca productos con péptidos como caproil-tetrapeptid, palmitoyl-tripeptid-38 y matrixyl 300. Los antioxidantes también son clave para reponer nutrientes esenciales perdidos por fumar y mantener la piel hidratada.
La salud de tu piel depende de muchos factores, pero algo es seguro: fumar la daña. Dejar de fumar le da a tu piel la oportunidad de recuperarse y reparar parte del daño que el tiempo y el tabaco causan.











