No digo que sigan entre mis favoritas en Spotify, pero seguro que al escucharlas vuelvo a ser esa adolescente cantando con sus amigas en la habitación del internado. Si quieres un poco de nostalgia, mira las canciones que seleccioné para recordar, pero no me culpes si al final sientes que necesitas unas Converse hasta la rodilla ¡ya mismo!
t.A.T.u. – All The Things She Said (2002)
¿Quién no recuerda esta canción? Fue escandalosa, provocativa y súper pegadiza. El videoclip, con las chicas rusas bajo la lluvia y tras rejas, y su tema tan impactante en su momento, se convirtió en un momento generacional. La sexualización de la temática lésbica, especialmente por la edad de las chicas, hoy se ve problemática, pero a los 14 años cantábamos con entusiasmo “Mother, lukiny at me!” con Julia.
Wheatus – Teenage Dirtbag
Técnicamente un poco anterior, pero fue un hit en mis años de instituto. ¿Quién no sabe de memoria “I’m just a teenage dirtbag, baby…”? Este himno era para los outsiders, los raritos y los locos por la música. Me trae recuerdos de charlas en la cafetería y de escribir letras secretas en los cuadernos durante clase.
Linkin Park – In The End
Si hubo una canción que expresaba nuestra rabia, ansiedad y las dramáticas emociones de la adolescencia, fue esta. La voz de Chester Bennington y el rap de Mike Shinoda formaban un dúo que nunca cansaba. No importaba si eras rocker, rapero, skater o fiestero, seguro que conocías esta canción de memoria.
Good Charlotte – Lifestyles of the Rich and the Famous
Esta canción era la versión punk de la rebeldía en los suburbios, que incluso nos permitíamos nosotras, las chicas bien portadas y estudiosas del instituto. Mis amigas discutían sobre los gemelos Joel y Benji Madden, mientras yo estaba enamorada del guitarrista de mirada triste, Billy, que parecía un personaje salido de una película de Tim Burton.
Blink-182 – The Rock Show
Fue la época en la que todos llevaban zapatillas de skate, y aunque no supieras montar, cantar a gritos las canciones de Blink-182 te hacía sentir parte de esa subcultura. The Rock Show transmitía ese amor, la camaradería con amigos y la sensación de que nada más importaba que el momento. Y seamos sinceros, eso sigue funcionando hoy.
Green Day – American Idiot
A mediados de los 2000, ningún adolescente se resistía a gritar con todo el corazón “Don’t wanna be an American idiot!”. Quizá no todos entendían el mensaje político, pero la energía, la potencia y el espíritu punk atrapaban a todos.
Kispál és a Borz – Ha az életben
No podía faltar la escena húngara. Kispál siempre fue diferente: letras poéticas, atmósferas melancólicas y canciones pegadizas. Ha az életben fue para muchos nuestro “tema de amor del instituto”, que escuchábamos en CDs copiados en secreto mientras suspirábamos en clase. Si no lo hubiera hecho, quién sabe si me habrían aceptado en la facultad de humanidades, donde ser fan de Kispál era casi un requisito no oficial.
Avril Lavigne – Complicated
Si hablamos de rebeldía punk, Avril fue nuestra ídola en esa época. Una chica que patinaba con estilo, llevaba maquillaje corrido y corbata, ¿cómo no imitarla? Complicated estaba en el diario de toda chica adolescente: su letra, actitud y ese “no soy como las demás” conectaban directo con nuestro espíritu joven.
The Killers – Mr. Brightside
Pocas canciones generan tanta euforia como esta. Mr. Brightside es ese tema que, cada vez que lo escucho, canto con la misma intensidad dramática que cuando tenía 15 años.
The Rasmus – In the Shadows
Oscuro, genial y venido desde el lejano norte. Si te gustaba lo más dark, las bandas finlandesas eran un must. Lauri Ylönen cantando con su abrigo negro de plumas y las melodías melancólicas te arrastraban por todos los canales musicales. ¡Who-o-o-ó!











