La primavera no solo despierta las flores: también trae más virus. Y si alguien en casa está enfermo, es muy probable que los demás también se contagien.
Cuando alguien tiene gripe en casa, el virus no solo se transmite por el aire, sino que puede quedar en las superficies. Estudios muestran que los gérmenes pueden vivir hasta 48 horas en ciertos objetos, por eso es vital limpiar bien las áreas que se tocan mucho después de que la persona se recupere.
La buena noticia es que no necesitas desinfectar toda la casa: concéntrate en las superficies más tocadas.
Manijas y pomos de puertas
Las manijas son de las superficies que más se tocan en casa. La persona enferma las toca cada vez que va al baño o a la cocina, así que es fácil que tengan virus. Pásales un paño desinfectante o spray para mantenerlas limpias.

Interruptores de luz
Los interruptores se suelen olvidar al limpiar, aunque los usamos varias veces al día. Desinfectarlos rápido puede ayudar mucho a frenar la propagación del virus.

Mesa de noche y superficies cercanas
La mesa de noche del enfermo puede ser un verdadero imán de gérmenes: pañuelos, medicinas, vaso con agua y teléfono suelen estar ahí. Limpia estas superficies con desinfectante todos los días.

Teléfonos y dispositivos electrónicos
Los móviles, tablets y laptops están casi siempre en las manos, por eso acumulan muchos gérmenes. Límpialos con toallitas con alcohol o desinfectantes especiales para electrónica.

Controles remotos
El control remoto de la tele es una superficie que solemos olvidar, aunque la usamos mucho. Si alguien estuvo enfermo en el sofá, seguro lo tocó. Pásale una toallita desinfectante para eliminar virus.

Superficies de cocina
En la cocina hay varios puntos donde el virus puede quedarse: la encimera, el fregadero, la manija de la nevera y los pomos de los armarios. Límpialos con agua tibia y jabón, y luego desinfecta.

Superficies del baño
El baño es clave para limpiar bien. Grifos, lavabos, cadena del inodoro, dispensador de jabón y la encimera son superficies que todos tocan. Desinfectarlas regularmente ayuda a evitar que el virus siga circulando.

Ropa de cama y fundas
Aunque no es una superficie dura, desinfectar la ropa de cama es fundamental. Las fundas y sábanas están en contacto directo con la piel y la cara del enfermo, acumulando gérmenes rápido. Además, quien tuvo fiebre probablemente sudó mucho en las mantas. A todos nos viene mejor dormir en ropa limpia después de una enfermedad. Lava las fundas a alta temperatura y, si puedes, airea las almohadas y mantas.

Toallas y textiles
Las toallas de manos y de baño también pueden contaminarse fácilmente. Es recomendable lavarlas en agua caliente, especialmente si las usó la persona enferma.

Botes de basura
En los botes de basura suelen ir pañuelos usados y otros residuos que pueden contener virus. Limpia y desinfecta la tapa y el interior del bote, y pon una bolsa nueva.

Una regla sencilla: enfócate en las superficies más tocadas
Al limpiar contra la gripe, no se trata de esterilizar todo. Lo importante es limpiar regularmente las superficies y objetos que se tocan mucho. Así reduces las chances de contagio en casa.
Una limpieza profunda, lavar los textiles y desinfectar las áreas comunes suele ser suficiente para que tu hogar vuelva a ser seguro e higiénico tras la recuperación, y para evitar nuevos contagios. ¡Así toda la familia puede disfrutar la primavera!











