Árbol saludable
Cuanto más lejos se haya traído el árbol, más expuesto habrá estado al viento que lo seca. Por eso, elige uno con pocas o ninguna aguja marrón o ramas secas. Este año el invierno es más suave, así que mejor escoge pinos que hayan estado a la sombra, no al sol.
Pasa unas ramas por tu mano: las agujas no deben caerse, tienen que sentirse flexibles y casi húmedas. Levanta un poco el árbol y déjalo caer al suelo. Cuantas menos agujas queden en el suelo, más fresco está el árbol.
Corta un poco del tronco
Si llevas el árbol a casa pero no lo decoras de inmediato y lo dejas unos días en el garaje o jardín, pide al vendedor que corte un poco el tronco. Así, al ponerlo en agua, la savia podrá absorber mejor la humedad. Es el mismo principio que cuando ponemos un ramo de flores en un jarrón con agua.
En casa, mantén el árbol protegido del viento y del sol hasta que lo lleves al interior. Hoy en día hay bases para árboles que permiten añadir agua, lo que ayuda a alargar su vida.
No lo pongas junto a fuentes de calor
Un árbol decorado frente a la chimenea es precioso, pero cuanto más cerca del fuego, más rápido se seca. Por eso, evita también colocarlo cerca de radiadores, convectores o cualquier otro tipo de calefacción.
Como el árbol suele estar en el salón y dormimos en otra habitación, bajar un poco la calefacción en la habitación del árbol por la noche ayuda mucho. No hace falta pasar frío, pero cuanto más fresco esté el espacio, más tiempo se mantendrá fresco el árbol.

Humidificación
Si tu casa suele ser seca, en Navidad esto se nota aún más por la calefacción y las cocinas. El aire seco acelera el marchitamiento del árbol, por eso un humidificador cerca del árbol es un gran aliado. No solo ayuda a las plantas, también cuida tu piel.
Antes de que se seque por completo, quítalo
No esperes a que haya más agujas en el suelo que en el árbol. Después de las fiestas, puede ser triste quitar los adornos, y más si el árbol está completamente seco y amarillo. Si aún quedan algunas ramas bonitas, guárdalas y decora tu casa con unos pocos adornos blancos para crear un centro de mesa invernal y elegante, aunque no navideño. Así será más fácil despedir la temporada y esperar la primavera.











