1. Un poco de pintura para un ambiente totalmente nuevo
Un color fresco puede cambiar por completo el ambiente. Pinta el suelo de la terraza o la madera; incluso un barniz puede hacer una gran diferencia. Si te sientes creativo, usa plantillas para pintar patrones en las losas y darle un toque único.
Limpia bien la superficie, asegúrate de que esté lisa y seca, y repara cualquier grieta antes de pintar. Elige pinturas exteriores resistentes al clima y prueba el color a la luz natural antes de empezar. Y ya que tienes el pincel, ¿por qué no renovar las sillas de jardín con un tono mate y vibrante? Les dará nueva vida.
2. Luces de cadena para noches mágicas
No hay nada más acogedor que las pequeñas luces encendidas al caer la noche. Ya sean esferas, pequeñas bombillas o un estilo bohemio colgante, lo importante es que sean aptas para exterior. La luz cálida siempre crea un ambiente más amigable que la fría.
Antes de colgarlas, prueba cómo quedan y marca con cinta o cuerda dónde fijarlas. Si no tienes dónde sujetarlas, existen opciones con base y poste fáciles de mover.
3. Textiles que aportan calidez
Cojines, mantas y cortinas para exterior no solo funcionan en el salón, también transforman la terraza. Un cojín colorido o con estampado puede animar muebles neutros y hacer el espacio más cómodo y acogedor. Opta por telas resistentes a los rayos UV y repelentes al agua para que duren más y resistan las lluvias de verano.
4. Plantas: cuantas más, mejor
No hay terraza o balcón que no mejore con algunas macetas. Juega con alturas: combina plantas pequeñas y grandes, pon algunas en soportes o incluso un pequeño árbol en una esquina. Extra tip: elige plantas aromáticas para que el aroma también refresque el ambiente.
5. Un poco de fuego
La luz del fuego siempre hace que la noche sea más íntima. Si no puedes hacer una fogata grande, una simple linterna con vela crea un ambiente encantador. Y si te gusta el bricolaje, construye un círculo de fuego con ladrillos, piedras o baldosas viejas. También hay opciones pequeñas y económicas que caben en una esquina y son seguras.
6. Una alfombra exterior puede cambiarlo todo
Si solo vas a comprar una cosa este verano, que sea una alfombra para exterior. Une visualmente el espacio y aporta una calidez tipo salón que hace que todo parezca más acogedor. Hay muchísimos colores, patrones y estilos; seguro encuentras el que encaja con el ambiente de tu terraza.











