Cada Navidad suelo comprar una hermosa flor de Pascua, y los cactus de Navidad también son parte de la decoración festiva en casa. Sin embargo, a pesar de mis esfuerzos, nunca han sobrevivido hasta la primavera, probablemente porque los cuidaba mal. Parecen plantas sencillas, pero requieren un trato especial y mucho cariño. Si te informas bien sobre sus gustos, necesidades y el lugar donde se sienten mejor, lucirán verdes y saludables todo el año. Y sus flores llenarán de alegría a todos.
Aquí te dejo algunos consejos para cuidar tus flores navideñas, porque incluso para los jardineros con experiencia pueden ser un reto.
1. Flor de Pascua
La flor de Pascua es originaria de regiones cálidas cerca del ecuador, por eso necesita mucha luz. Le encantan los lugares muy luminosos, pero el frío y las corrientes de aire son sus enemigos. Si ventilas el olor de la col rellena navideña, aleja la planta del viento porque puede resfriarse rápido. Mantén la tierra siempre húmeda, pero sin encharcarla, ya que eso puede provocar que se pudra.
Cuando sus hojas rojas caigan, corta al menos 10 cm para que pueda brotar de nuevo. En ese momento, riega menos y déjala descansar un poco. Si sobrevive, pronto verás nuevos y saludables brotes, y entonces vuelve a regarla.
2. Cactus de Navidad
Esta hermosa flor navideña no tolera el aire seco dentro de casa, así que si el ambiente es muy seco, pon piedras en el plato de la maceta y rocíalas con agua de vez en cuando. Esta planta perenne y siempre verde disfruta de la luz, pero evita el sol directo y fuerte.
Riega con moderación y reduce el agua desde otoño para estimular la floración. Cuando termine de florecer, vuelve a disminuir el riego.
Si no brotan nuevas flores saludables, puede que tenga demasiado calor. La temperatura ideal para el cactus de Navidad es alrededor de 15 grados. Durante la Navidad puedes abonarlo, pero a partir de finales de enero ya no necesita cuidados especiales.
3. Amarilis
El amarilis, muy popular en Navidad, se cultiva en Holanda y es originario de Sudamérica. Cuando empieza a brotar, mantén la tierra siempre húmeda y abónalo durante las fiestas. Puede florecer varias semanas si por la noche lo colocas en un lugar un poco más fresco.
Después de las fiestas, solo corta las partes secas y deja las saludables. Lo genial es que puedes trasplantarlo al jardín, pero solo cuando la temperatura exterior alcance los 20 grados y hayan pasado las heladas, ya que no soporta el frío. Gira la maceta dentro de casa para que todas sus caras reciban luz, pero protege la planta del sol directo.
4. Rosa de Navidad
La rosa de Navidad es curiosa porque en realidad no está relacionada con las rosas, pero sí con la Navidad, ya que florece principalmente en esta época. Necesita riego regular y que su tierra nunca se seque.
Si recibes esta planta maravillosa, después de las fiestas debes sacarla al exterior, porque le gusta el frío y dentro de casa puede morir, ya que no es una planta de interior.
Mientras esté dentro, riega y procura mantener una temperatura fresca y un lugar luminoso. Después de Navidad, acostúmbrala poco a poco al exterior y colócala en macetas para balcón. Cuando pasen las heladas, puedes plantarla en el suelo. Puede florecer desde diciembre hasta marzo, pero recuerda lavarte las manos después de tocarla, porque todas las partes de la rosa de Navidad (también llamada eléboro negro) son tóxicas.











