Bien Logo

¡Curioso, pero después de una mala noche hay que hacer ejercicio! Este entrenamiento es un milagro según el neurólogo

Fehér Dia4 min de lectura
Compartir:
¡Curioso, pero después de una mala noche hay que hacer ejercicio! Este entrenamiento es un milagro según el neurólogo — Salud
En este artículo

¿Conoces esa sensación cuando, tras una noche sin dormir bien, el despertador se convierte en tu peor enemigo? En esos momentos, lo único que quieres es esconderte bajo las sábanas y no pensar en ir al gimnasio. Pero sorprendentemente, a veces es justo entonces cuando el movimiento puede ayudarte a sentirte mejor, aunque es clave elegir bien qué tipo de ejercicio hacer.

Los expertos coinciden en que el ejercicio regular mejora la calidad del sueño, así que si aún no haces nada de deporte, esta es una gran razón para empezar. El neurólogo Dr. Jeffrey Durmer explica que durante el ejercicio aumenta la producción de adenosina, un neurotransmisor que favorece un sueño profundo y reparador. “El movimiento puede ayudar a que tu cuerpo recupere su ritmo adecuado”, dice el Dr. Durmer.

Pero no todo tipo de ejercicio es buena idea tras una noche sin dormir. Veamos cuándo es mejor bajar el ritmo y cuándo basta con dar un paseo bajo el sol.

¿Cuándo no vale la pena forzar?

Si dormiste muy poco, tu cuerpo no funciona al 100%. En esos casos, la coordinación entre músculos y nervios se ralentiza. Esto puede afectar tu equilibrio, hacer que tus movimientos sean menos precisos y aumentar el riesgo de lesiones, especialmente al levantar pesos grandes o hacer ejercicios complejos como sentadillas o peso muerto.

Un estudio muestra que la falta de sueño reduce significativamente la fuerza máxima, así que si no dormiste bien, no esperes grandes logros en tu entrenamiento. Además, un mal rendimiento puede afectar tu ánimo y desmotivarte para la próxima sesión.

Lo mismo ocurre con el cardio muy intenso. Un sprint fuerte o una clase dura de spinning sin dormir bien puede sobrecargar tu corazón, elevando demasiado tu pulso o presión arterial. “La falta de sueño aumenta el riesgo de arritmias cardíacas”, advierte el Dr. Durmer. No quiere decir que sea peligroso para todos, pero sí que conviene ser prudente con la intensidad.

¿Qué tipo de ejercicio te sentará bien entonces?

Si no quieres saltarte el ejercicio, opta por actividades de baja intensidad como:

  • fortalecimiento suave con tu propio peso o pesas ligeras
  • correr o pedalear a ritmo tranquilo
  • nadar o remar con esfuerzo moderado
  • circuitos cortos que movilicen todo el cuerpo

Lo importante es mantener el pulso entre el 60 y 70% de tu máximo y no buscar el máximo esfuerzo. Según el Dr. Durmer, 30 a 45 minutos son suficientes: te refrescan sin agotar tu cuerpo.

Los beneficios no faltan: el aumento de adenosina te ayudará a dormir mejor la próxima noche y ya después del ejercicio te sentirás más fresco y con más energía. Además, combinar movimiento con la luz del sol puede darle un extra a tu ánimo.

Mujer feliz corriendo en el puente

¿Y si tu noche fue realmente terrible?

Todos conocemos esas madrugadas en las que contamos los minutos para que suene el despertador. Si solo dormiste dos o tres horas, es normal que hasta un ejercicio suave te parezca imposible.

En ese caso, lo mejor es un paseo matutino al aire libre. Si puedes, hazlo entre 30 y 60 minutos; si no, con 15 minutos de caminata y otros 15 de descanso en un banco bajo el sol será suficiente. Esto ayuda a que tu reloj biológico no se descontrole y aumente la probabilidad de dormir mejor la próxima noche.

Después de una mala noche no tienes que renunciar al ejercicio, pero sí escuchar a tu cuerpo y elegir algo suave. Moverte con calma ayuda a tu recuperación, reduce el riesgo de lesiones y te permite afrontar el día con más facilidad. Lo más importante es no exigirte demasiado: en estos días, el objetivo es recargar energías, no romper récords.

Lecturas relacionadas

Por qué te sientes agotado en los primeros días de calor extremo (y cuánto dura) — Salud

Por qué te sientes agotado en los primeros días de calor extremo (y cuánto dura)

Cuando llega la primera ola de calor, muchos nos sentimos sin fuerzas, como si necesitáramos hibernar. Esto es lo que ocurre en tu cuerpo y cómo ayudarlo.

Fehér Dia
Lo que tu forma de dormir revela sobre tu intestino (y al revés) — Salud

Lo que tu forma de dormir revela sobre tu intestino (y al revés)

Dormir mal no solo te deja agotado: altera tu digestión, inflama tu cuerpo y desequilibra tu microbioma. Descubre cómo el sueño y el intestino se conectan.

Fehér Dia
Por qué das vueltas en la cama toda la noche (y cómo dormir por fin mejor) — Salud

Por qué das vueltas en la cama toda la noche (y cómo dormir por fin mejor)

Si te cuesta conciliar el sueño y das vueltas cada noche, casi siempre hay una causa concreta. Descubre qué te quita el descanso y cómo recuperarlo.

Farkas Margaréta
3 hábitos nocturnos que están bloqueando tu melatonina sin que lo notes — Salud

3 hábitos nocturnos que están bloqueando tu melatonina sin que lo notes

Duermes mal y no sabes por qué. Estos tres hábitos tan comunes frenan la melatonina y sabotean tu descanso cada noche. Descubre cómo evitarlos.

Farkas Izabella
Si te duermes con la tele encendida, esto es lo que le pasa a tu descanso — Salud

Si te duermes con la tele encendida, esto es lo que le pasa a tu descanso

Dormirte con la televisión de fondo parece inofensivo, pero puede estar saboteando tu sueño profundo cada noche. Esto es lo que ocurre realmente.

Farkas Izabella
Odio las mañanas y ya dejé de fingir lo contrario: por qué eso está bien — Salud

Odio las mañanas y ya dejé de fingir lo contrario: por qué eso está bien

No a todos nos encantan las mañanas, y ningún truco de autoayuda lo cambia. A veces conocerse a uno mismo es aceptar el propio ritmo, no forzarlo.

Farkas Margaréta