1. Pino silvestre y pino Nordmann: para muebles y marcos de puertas
Sus ramas y agujas son fuertes, ideales para decoraciones más pesadas. Su aroma aporta un toque fresco y amaderado al ambiente. Perfectos para puertas, ventanas o sobre muebles. Decóralos con bolas, lazos o luces LED sin miedo.
Fija bien las ramas para que los adornos no se caigan. Gracias a su durabilidad, podrás disfrutar la atmósfera navideña por más tiempo.
2. Abeto: para coronas y centros de mesa
El abeto es uno de los perennes más populares para decorar. Evita el sol directo y las fuentes de calor para que se mantenga bonito más tiempo. Es una base ideal para coronas y centros, que puedes combinar con otras coníferas, tuyas, cipreses o eucalipto. Antes de usarlo, déjalo un rato en agua para que no pierda las agujas prematuramente.
3. Cedros y cipreses: para la repisa de la chimenea y centros de mesa perennes
Los cedros son muy versátiles y sus ramas se manejan fácilmente, son flexibles para cualquier decoración. Puedes hacer guirnaldas para la chimenea o ponerlos en un jarrón para embellecer cualquier espacio.
Usa alambre para asegurar bien las ramas y que tu decoración quede firme. Antes de usarlas, pon las ramas unas horas en agua para que se sequen más despacio.
4. Pino silvestre: para jarrones y mesas
Con sus largas agujas, el pino silvestre es muy apreciado como árbol de Navidad. Queda precioso en jarrones o como centro de mesa. Igual que el cedro, conviene remojarlo unas horas antes de decorar.
5. Enebro: para coronas
Su aroma invade la casa, haciendo del enebro una opción genial para coronas, incluso combinado con pino y bayas. Es buena idea decorar coronas y portavelas con enebro, pero solo en la base para reducir el riesgo de que se incendien.
6. Boj: para rellenos pequeños en coronas y decoraciones
Sus hojas muy juntas lo hacen ideal para doblar y usar en cualquier adorno. Perfecto para guirnaldas, coronas o centros cuando quieres añadir un toque extra de verde.
7. Eucalipto: ramos y decoración de mesa
El eucalipto luce genial todo el año, pero en invierno es especialmente decorativo. Sus hojas grisáceas y verdes frías son perfectas para adornar coronas, guirnaldas e incluso regalos. Lo mejor es ponerlo en un jarrón con agua, aunque seco también se conserva bonito por mucho tiempo.











