Si todavía no tienes marido, aquí te dejo algunos consejos valiosos de mujeres que ya dieron el paso.
Importante
Reconoce la diferencia entre el buen chico y el consentido de mamá. Yo no lo vi a tiempo, y créeme, la diferencia es enorme.
El dinero
No te cases con alguien rico, sino con alguien generoso. Un hombre humilde pero generoso vale mucho más que uno adinerado pero tacaño.
El dulce favorito
No te cases con alguien que tenga el mismo dulce favorito que tú. Ahorrarás muchas discusiones si eliges a alguien que no se coma tus snacks. (Y tú tampoco los suyos.)
¿Seguro...?
Antes de decir el sí, aprende de mis errores y asegúrate de que tu pareja realmente quiere una esposa y no otra mamá...
Los hijos
Hablen largo y tendido sobre el tema de los hijos aquí. Si no quiere o evade el tema, no creas que casados cambiará de opinión. Recuerda que esa persona no solo será tu marido, sino también el padre de tus hijos. Que no solo quiera un hijo, sino que quiera ser PAPÁ.
El duelo
Cásate con alguien al lado de quien puedas llorar la pérdida de tus padres con tranquilidad. Si al imaginarlo dudas de que te apoye en el duelo, no es tu persona.

Antes
No te cases con alguien con quien no hayas cargado muebles juntos. La prueba más importante es si pueden subir un mueble sin pelear, al menos hasta el primer piso. Créeme, esta situación saca lo peor de todos. Pruébalo y me lo agradecerás después. ¡De nada!
Lo que se pega, se queda
Si alguna vez hiciste alguna tarea doméstica en su casa – incluso en la etapa de citas – esa tarea será tuya para siempre. En serio: él nunca la hará. Si eso no te molesta, adelante.
La enfermedad
No digas que sí hasta que no hayas estado enferma a su lado. Cuando estás mal, revela mucho cómo cuida de ti.
La ilusión
Él es como es – y así seguirá. No mejorará, solo empeorará. No podrás cambiarlo, no es un proyecto en el que trabajas. Pregúntate si estás enamorada de él tal cual es o del ideal que te imaginas. Cásate con la persona actual, no con el potencial que ves. Porque te aviso, no pasará nada.
La familia
Antes de unirte a su familia, asegúrate de que puedes soportar a su grupo durante décadas.

La aventura
No hagas que la luna de miel sea tu primer viaje en avión con él. Te sorprendería cuánto se descubre de la otra persona en el aeropuerto o en otro país...
Los niveles
Cásate con alguien que sea primero tu mejor amigo y luego tu amante.
Las señales de alerta
¿Hay cosas que no te gustan de él? Ahora piensas que no importa, nadie es perfecto. Y es cierto, pero cuidado: esas pequeñas cosas que notas al principio y toleras, serán las razones por las que acabarás dejando la relación. ¿No pone la camisa en el cesto, sino al lado? Lo toleras unos años y luego explotas, pero él sigue sin cambiar. ¿No te parece sexy cuando bosteza con la boca llena mientras se rasca la barriga? Lo ignoras hasta que terminas sintiendo rechazo. ¿Le gusta explicar las cosas con aires de sabiondo? Tras unos años juntos gritarás que no soportas sus tonterías. Así que ten cuidado, porque cada pequeño defecto de tu pareja se amplificará.
Un poco más
Elige un marido que te quiera un poco más de lo que tú lo quieres a él. No digo que no lo ames, ámense mutuamente. Pero asegúrate de que él esté un poco más entregado a ti que tú a él.











