Hay 4 posiciones para dormir que pueden indicar que estás estresado. Algunas son bastante comunes, así que quizás valga la pena dedicar un poco más de tiempo a liberar esa tensión.
En un video popular de TikTok, @laurel_gut_health_doc compartió cuatro posiciones para dormir que, según ella, pueden reflejar que tu cuerpo está bajo mucha tensión. Si tú también duermes frecuentemente en alguna de estas posiciones, puede ser una señal de que no estás manejando el estrés de forma saludable, y esto se refleja incluso en tu sueño.
Si alguna te resulta familiar, es probable que tu sistema nervioso esté en modo supervivencia. “Estas posiciones pueden ser señales de estrés crónico, niveles altos de cortisol o un cuerpo fuera de control”, escribió Laurel en la descripción del video.
En los comentarios, muchos se identificaron: “Estas son todas mis posiciones favoritas para dormir”, dijo alguien. Otros preguntaron qué podían hacer al respecto. Aquí tienes consejos de expertos para cada posición “estresada” que te ayudarán a dormir tranquilo.
¿Estas posiciones para dormir son señales de estrés?
Tu cuerpo y cerebro están muy conectados cuando se trata de la respuesta al estrés, y eso también puede reflejarse en tu sueño.
Si tus pensamientos no paran —por ejemplo, por una reunión próxima o por algo incómodo que dijiste en una cita— tu cuerpo activa el modo “lucha o huida” y pone en marcha el sistema nervioso simpático, la respuesta al estrés.
Por eso, mientras duermes, puedes adoptar posturas defensivas. Y funciona al revés: “Si te encoges, cruzas los brazos o tensas los músculos como si te protegieras, le estás diciendo a tu cerebro que estás en peligro”, explica la psicóloga clínica Dr. Debra Kissen.
Veamos las 4 posiciones para dormir que indican que tus nervios siguen luchando contra el estrés incluso mientras descansas:
Posición momia

Si sueles dormir boca arriba con los brazos cruzados y pegados al pecho, puede ser señal de que estás más alerta debido al estrés diario. “Cruzar los brazos puede ser un signo de vigilancia constante, como si siempre esperases que algo malo ocurra”, explica Kissen.
Dormir boca abajo

Dormir boca abajo puede ser simplemente cómodo, pero también es común en personas que sienten ansiedad. “Hundirse en el colchón da una sensación de anclaje, como si te mantuvieras firme en un mundo caótico”, dice Kissen.
Posición fetal

Si te encoges constantemente, vale la pena reflexionar, porque esta es una de las posturas más protectoras: protege la parte frontal del cuerpo y los órganos vitales. La mayoría duerme así en épocas de estrés.
Abrazar la almohada

Si al acostarte abrazas la almohada, también puede ser una señal de que buscas comodidad y calma. “Es reconfortante acurrucarse con algo; así intentas estabilizarte cuando te sientes emocionalmente inseguro”, dice Kissen.
Cómo reducir el estrés antes y durante el sueño
La experta en sueño Dr. Jade Wu recomienda reducir el estrés diario con ejercicio, prácticas de mindfulness y relaciones sociales. Caminar, meditar y reunirte con amigos son grandes aliados para liberar tensión. Estos hábitos te llevan a un sueño más tranquilo, largo y reparador.
Si tu día fue especialmente estresante, intenta hacer algo relajante antes de dormir, como estiramientos, un baño caliente o escuchar una historia calmante.
Procura dormir de lado y en posiciones abiertas: cuanto más relajado estés, más le dirás a tu cerebro que estás seguro y no necesitas protegerte.











