A veces, uno se da cuenta de que un grano molesto no aparece en la cara, sino en las nalgas. Para algunos es muy raro, para otros más frecuente, pero seguro que todos hemos tenido que lidiar con ese bulto doloroso y molesto que aparece ahí, que puede ser realmente fastidioso y, en algunos casos, bastante doloroso.
Los granos en las nalgas no son el acné clásico
El Dr. Joshua Zeichner, dermatólogo y director del departamento de investigación clínica y cosmética del Hospital Mount Sinai en Nueva York, explica que los bultos en las nalgas generalmente no se consideran acné ni granos, ya que aunque pueden aparecer, su número es muy bajo. El Dr. Jamie MacKelfresh, profesor asociado de dermatología en la Facultad de Medicina de la Universidad Emory en Atlanta, también señala que la estructura y apariencia del acné en las nalgas no coincide con los granos típicos que aparecen en la espalda, pecho o rostro.
El acné suele aparecer en la cara, cuello, hombros, pecho o espalda, y se debe a poros obstruidos. Esto ocurre por la acumulación de aceite atrapado en los folículos. Cuando las bacterias se multiplican, puede causar inflamación.
Sin embargo, los bultos en las nalgas tienen otras causas. Algunos creen que estos “granos” aparecen por usar ropa muy ajustada, que no permite que la piel respire. Esto puede provocar irritación y molestias.
La situación empeora si la zona está húmeda, por ejemplo, cuando sudamos durante el ejercicio y la piel se irrita. Esto puede favorecer la aparición de esos bultos molestos. Además, existen otras causas que explican estos bultos en las nalgas. Aquí te contamos algunas:
Foliculitis
La foliculitis es una inflamación de los folículos pilosos que puede generar rápidamente bultos similares a granos en las nalgas. Esta infección puede ser causada por hongos, bacterias o irritación del folículo. Estos pequeños bultos pueden causar picazón y dolor en la zona afectada.
Generalmente se debe a la fricción entre la ropa y la piel, combinada con sudoración intensa, que altera la capa externa de la piel y provoca esos bultos similares a granos.
Por lo general, la foliculitis desaparece sola, pero si no, el médico puede recetar limpiadores antibacterianos, y en casos más raros, antibióticos o antifúngicos para solucionar el problema.

Carbunco o forúnculo
Si la foliculitis no se trata o empeora, puede derivar en una infección más profunda llamada carbunco o forúnculo. Esto puede dejar cicatrices si no se detecta y trata a tiempo. Al ser un problema más profundo, requiere un tratamiento más serio.
En muchos casos se necesita tratamiento con antibióticos y una intervención local donde el médico drena el pus de forma segura.
Luego, la herida se cubre con un vendaje. Es muy importante no intentar drenar un forúnculo por cuenta propia, ya que puede causar más daño que beneficio. ¡Confía en un profesional para resolverlo!
Piel áspera o piel de gallina
La queratosis pilaris, conocida como “piel de gallina” o piel áspera, es una condición que no causa dolor pero sí genera una textura rugosa y algunos bultos similares a granos. Se debe a que la proteína queratina bloquea la apertura del folículo. Esta condición puede aparecer junto con otras enfermedades de la piel. Como no duele, muchas personas no la tratan. Si te molesta, puedes usar cremas hidratantes y ungüentos para las zonas secas. Muchos la consideran una variante normal de la piel en las nalgas y la dejan así.
Reacciones alérgicas
Muchas veces, los bultos en las nalgas son causados por alergias. Por ejemplo, si eres sensible al uso de toallitas húmedas, la fricción y los conservantes químicos pueden provocar dermatitis de contacto. Esto se manifiesta como bultos y manchas incómodas en la zona. Si notas esto, lo mejor es evitar el producto hasta que la piel se recupere.
Estos problemas de piel se pueden prevenir
El Dr. Jamie MacKelfresh asegura que los bultos en las nalgas se pueden evitar con algunos cuidados y prestando atención a la salud de nuestra piel. Usa ropa suelta para reducir la sudoración y la fricción que irrita la piel.
No se trata de usar ropa tres tallas más grande, pero sí de evitar prendas muy ajustadas que aprieten demasiado.
Después de hacer ejercicio, dúchate y cambia a ropa limpia para no crear un ambiente propicio para las bacterias. Los expertos recomiendan usar toallas limpias cada vez que te bañas. (Claro, no es necesario cambiar la toalla cada noche, pero para mayor seguridad, sería lo ideal).
Si no quieres cambiar la toalla tan seguido, procura hacerlo al menos dos veces por semana. Evita las toallitas húmedas, especialmente las que tienen mucho perfume. Así cuidarás tu piel y reducirás la aparición de esos molestos bultos en las nalgas.











