1. Nosotras necesitamos más conexión
Los hombres están listos para el sexo en cualquier momento y lugar, por eso les cuesta entender por qué las mujeres necesitamos juegos previos —con excepciones, claro. Para ellos, el sexo es más físico que emocional, y no necesitan mucho para animarse. Nosotras, en cambio, necesitamos entrar en "onda", y los juegos previos son justo para eso.
No tiene que durar una hora, pero un cumplido, caricias y un poco de mimo pueden despertar mucho deseo en una mujer.
Si ellos se esfuerzan, nosotras respondemos con la misma pasión.
2. Si estás nerviosa, seguro estás en tu periodo
Para muchos hombres es difícil entender que sangramos varios días y seguimos vivas. Si ellos tuvieran que pasar por eso cada mes, probablemente ya habría estallado una guerra mundial. Si tu pareja llama a esa época "la semana oral", mejor déjalo ir.
No esperamos que nos consuelen con la boca, pero sentir asco por un proceso natural del cuerpo femenino es inmaduro y decepcionante.
Además, es muy mezquino que un hombre asocie el periodo con mal humor o nerviosismo. A esos hombres mejor mantenerlos lejos.
3. Cambios de peso
La autoestima de muchas mujeres depende, tristemente, de su peso. Desde niñas nos enseñan que debemos ser delgadas, y muchas se privan de comer para lograr el cuerpo ideal.
Las dietas estrictas suelen provocar atracones, causando el efecto rebote.
Lo peor que un hombre puede hacer es comentar que su pareja ha subido de peso; eso solo hará que ella se consuele con una barra de chocolate. Ojalá los hombres supieran que un poco de apoyo positivo es justo lo que necesitamos para seguir con la dieta o el ejercicio.
4. Más grande, mejor - el pecho femenino
Para los hombres, el tamaño del pene es importante; para las mujeres, el tamaño del pecho: cuanto más grande, mejor —o eso creen— y todas queremos más. Pero mientras el tamaño del pene se mantiene oculto hasta la intimidad, el pecho femenino está siempre a la vista.
Los sujetadores push-up pueden mejorar un poco la apariencia, pero es fácil notar más o menos el tamaño real. A los chicos les gusta cuando el pecho de su pareja crece un poco durante el periodo o por anticonceptivos, pero deberían saber que el peso, el embarazo y la lactancia también afectan su tamaño.
5. Notan los granos al instante
No todas tenemos la suerte de tener una piel perfecta después de la pubertad. Los cambios hormonales y el periodo pueden causar brotes, y usamos todo tipo de cremas y bases para disimularlos.
Sería genial que los hombres supieran que lo mejor que pueden hacer es callar y no comentar las imperfecciones, porque ya sabemos cómo nos vemos.











