La realidad predecible
Cualquiera que sea la verdad, podemos coincidir en que la humanidad es todo menos predecible. Todo nos influye, desde nuestras hormonas hasta nuestro estado emocional actual. Por eso es totalmente válido pensar que pequeños desajustes en el tiempo pueden cambiar mucho en nuestra vida. Podemos perder eventos, personas o encuentros, o al contrario, vivir una experiencia por llegar tarde o demasiado temprano.
El momento perfecto
Perdí el avión, el metro, el tren, el autobús…
Al escucharlo, me pregunté cuánto de libre es realmente nuestro libre albedrío. ¿Cuánto decidimos realmente que llegamos tarde por el niño, que el tren se retrasó o que seguimos nuestra intuición y actuamos diferente? Son preguntas profundas que marcan nuestra vida. En todo caso, muchas personas tuvieron la suerte de estar separadas solo por 10 minutos de la tragedia.
¿Cuál es el buen 10 minutos?
Solo importa el ahora y aceptar que no hay decisiones buenas o malas, solo decisiones. Es cierto que unos minutos de diferencia pueden llevarnos por caminos distintos, pero el destino final será el mismo. Mientras tanto, disfruta la variedad del camino y que puedes moldearlo a tu manera. ¿O tal vez no?











