El anillo se coloca en el dedo anular de la mano izquierda, porque de ahí parte una vena que conecta directamente con el corazón. Este pequeño detalle hace que el anillo de compromiso sea mucho más que un simple accesorio.
¡No apresures la decisión!
Los anillos de compromiso con diamantes de Affianced están hechos para toda la vida, por eso no se puede decidir en unas pocas horas cuál es la mejor opción. El primer paso siempre es definir el presupuesto disponible. Este debe estar en armonía con el gusto de la novia y las posibilidades económicas del novio.
También es importante considerar que los diseños personalizados suelen tardar más tiempo en hacerse, incluso semanas. Quienes necesitan el anillo en un plazo corto suelen pagar un poco más por ello. Por eso, es mejor empezar a planificar con tiempo.
Es cierto que en internet se pueden encontrar muchos anillos, pero si quieres un diseño único, vale la pena visitar personalmente la joyería. En un taller donde fabrican las piezas a mano, no solo pueden hacer realidad tus ideas, sino que también ofrecen consejos expertos.

En busca de la perfección
Como el anillo de compromiso suele ser una sorpresa, es fundamental acertar con la talla. Muchas joyerías ayudan con guías de tallas o asesorías personalizadas. Para que el momento sea perfecto, el anillo debe ajustarse bien.
Lo mismo aplica al estilo. El anillo debe reflejar la personalidad de la novia. Hay varios factores a considerar, como el tono de piel. En pieles claras, el oro amarillo luce espectacular, mientras que en pieles más oscuras, el oro blanco puede ser más elegante y contrastante. Para tonos neutros, el oro rosa suele ser la mejor opción.
Si tomamos en cuenta la forma de vestir, los estilos clásicos combinan con formas simples, mientras que los estilos bohemios o románticos encajan mejor con anillos más decorados y juguetones. Para personas con estilo deportivo, las joyas sencillas suelen ser la opción más práctica.
La cuestión del material
La mayoría de los anillos de compromiso están hechos de oro de 14 quilates, lo suficientemente duro y duradero para usarse a diario. Es importante que el color del oro armonice con el tono de la piedra preciosa, que puede ser un diamante, moissanita o una piedra de color como zafiro o esmeralda.
El diamante es la piedra más dura y, por eso, uno de los símbolos del amor eterno. La moissanita se parece mucho en apariencia, pero suele ser una opción más económica para quienes buscan una alternativa.











