Emprendió la gran aventura con un noble propósito
Seren, originaria de Carmarthenshire, Gales, es actualmente la niña más joven que ha llegado a la icónica cima del Atlas marroquí, contó orgulloso su padre, Glyn Price.
Sin embargo, el objetivo especial de su viaje no fue solo conquistar la montaña, sino también recaudar donaciones para el hospital infantil que salvó la vida de Seren años atrás.
“Cuando era bebé, tenía un gran bulto en el cuello, y ellos me ayudaron” - dijo Seren cuando le preguntaron por qué aceptó este desafío.
Caminaron mucho bajo un calor terrible
¿Alguna vez has sentido en un caluroso día de verano que preferirías no salir de casa, mucho menos caminar lejos? Sin embargo, la pequeña Seren decidió emprender el camino junto a su padre, incluso bajo condiciones nada fáciles y con mucho calor.
A mediados de agosto del año pasado volaron a Marruecos, partieron desde Marrakech hacia el pueblo al pie de la montaña y, junto con su guía local, emprendieron la exigente caminata de ocho horas —con más de 40°C— hasta el campamento base del Monte Toubkal. Pasaron la noche allí y al amanecer continuaron hacia la cima.

Se enriquecieron con una experiencia para toda la vida
El momento de la llegada fue inolvidable. “Había que avanzar por senderos difíciles y estrechos, con terreno rocoso, resbaladizo y empinado —pero cuando llegamos, valió todo el esfuerzo. Unas veinte personas nos esperaban en la cima, quienes seguían la historia de Seren a través de las redes sociales y nos recibieron con una ovación” —recordó el padre de la niña esta experiencia inolvidable.
Le preguntaron a la pequeña escaladora cuánto tiempo se preparó para la caminata. “Una semana” —respondió sonriendo. Su padre añadió riendo: “Bueno, fue un poco más —nos preparamos aproximadamente un año, incluyendo caminatas nocturnas al Pen y Fan en Gales”. Seren no es nueva en impresionar con sus desafíos. En 2022, fue la más joven en completar el famoso reto Three Peaks del Reino Unido en menos de 48 horas.

Su padre la apoya en todo
Seren heredó su amor por la escalada y fue una decisión consciente escalar con ella la montaña más alta de África del Norte. Glyn es un apasionado escalador desde hace tiempo, pero enfatizó que no se puede forzar el interés de los niños. “Tengo un hijo también —intenté llevarlo a caminar, pero no le interesa. En cambio, a Seren le encanta” —contó.
Lo más conmovedor de toda la historia es quizás que Seren reveló por qué la escalada es tan especial para ella y qué es lo que más le gusta: “Que puedo estar con papá —y que veo cosas bonitas cuando llegamos a la cima de la montaña”.
Se prepara para una nueva aventura
¡Las aventuras de la pequeña Seren continúan! Para 2026 tiene en mente una nueva y audaz meta: escalar el Mont Blanc, la montaña más alta de Europa Occidental. “¡Estoy muy emocionada de ver la nieve!” —dijo Seren emocionada, quien ya comenzó a entrenar junto a su papá, incluyendo en Escocia.











