El desorden se cuela sigilosamente en nuestro día a día hasta que un día nos encontramos en medio de un caos total sin saber por dónde empezar. Para evitar la fatiga de decisiones, algunos expertos recomiendan el método de "empezar por lo peor". Esta idea, que ha ganado popularidad en Reddit, es similar al conocido principio de gestión del tiempo llamado "come esa rana".
La teoría es sencilla: si comienzas con la tarea más difícil, todo lo demás parecerá mucho más sencillo después. Los organizadores profesionales aseguran que este enfoque puede ser muy efectivo, aunque no funciona para todos. Empezar por lo más complicado puede ayudarte a superar la procrastinación, pero también tiene sus retos. Hablamos con una experta para entender cómo funciona este método, quién debería probarlo y cuándo es mejor optar por otro camino.
¿Qué es la regla de "empezar por lo peor"?
Comenzar con la tarea de organización más difícil puede parecer intimidante, pero esa es la clave. “La regla de ‘empezar por lo peor’ significa abordar primero las tareas más complejas, difíciles o emocionalmente agotadoras”, explica Lisa Hettinger, fundadora de Clean Slate y organizadora profesional certificada. “En gestión del tiempo, esta idea se basa en que si haces primero lo más complicado, lo demás será mucho menos abrumador y avanzarás con más facilidad.”
El cambio se nota rápido: una vez que superas una tarea grande, las más pequeñas ya no parecen tan difíciles. “Si ya has clasificado 10 cajas de papeles, ordenar el armario de toallas es pan comido”, dice Hettinger. “Y si ya organizaste toda una sala de bricolaje, terminar el baño de los niños será cuestión de minutos.”
Ventajas del método "empezar por lo peor"
Parece contradictorio empezar por lo más difícil, pero en ciertos casos vale la pena. Aquí te contamos los beneficios más comunes y para quién funciona realmente este método.
Rompes la barrera del miedo
Lo que parece solo un armario desordenado a menudo esconde miedo ligado a recuerdos y emociones. “El método de ‘empezar por lo peor’ rompe lo que llamamos la ‘barrera del miedo’, que es cuando el miedo nos paraliza”, explica Hettinger. “Evitamos las áreas más difíciles por miedo, incertidumbre o culpa. Superarlas rompe ese ciclo y nos llena de confianza y motivación para seguir adelante.”
Mejora tu capacidad para tomar decisiones
Este método también fortalece tu habilidad para decidir. “Cuando empiezas por las áreas más difíciles, ejercitas el músculo de la toma de decisiones”, dice Hettinger. “Si aprendes a elegir qué conservar entre reliquias familiares, luego será mucho más fácil decidir qué batidora mantener.” Al llegar a objetos menos emocionales, tomas decisiones con más seguridad.
Ideal para personas motivadas
No es para todos, pero funciona muy bien para ciertos perfiles. Según Hettinger, este método es ideal para quienes:
- Quieren ver resultados rápidos y visibles
- Son decididos y motivados
- Manejan bien la carga emocional
- Trabajan bien bajo presión
Si te identificas, empezar por lo más difícil será una experiencia energizante que te ayudará a superar las partes más fáciles y aburridas.
Posibles obstáculos del método (y cómo manejarlos)
Riesgo de agotamiento
El inicio intenso que hace efectivo este método puede causar cansancio rápido. “El método de ‘empezar por lo peor’ tiene un alto riesgo de agotamiento”, advierte Hettinger. “Las tareas emocionalmente agotadoras y físicamente demandantes pueden hacer que pierdas impulso.” Si tienes energía, comienza con un plan claro e incluye descansos. Hettinger recomienda probar la técnica Pomodoro (segmentos cortos y enfocados con pausas) para que el proceso sea menos agotador.
Aumento de la ansiedad
Aunque no te agotes, el método puede aumentar la ansiedad, especialmente si la tarea dura días o semanas. “Un ático lleno de cajas sin tocar durante 10 años puede generar mucha ansiedad, lo que lleva a procrastinar o bloquearse completamente”, explica Hettinger. Es clave prepararse mental y emocionalmente antes de empezar.
“Como muchos objetos tienen valor emocional, es bueno comenzar con el procesamiento emocional antes de organizar.” Sin un plan claro o preparación mental, empezar por lo más difícil puede ser contraproducente y reforzar la idea de que ordenar es demasiado para ti.
No es ideal para personas más sensibles
Si este método no te funciona, está bien. No hay una solución única para ordenar. Hettinger señala que esta estrategia es menos efectiva para quienes:
- Se sienten fácilmente abrumados
- Sufren fatiga de decisiones con frecuencia
- Tienen bajos niveles de energía
- Son muy emocionales o nostálgicos
Pero eso no significa que debas renunciar a ordenar. Existen métodos más suaves, como el método 10-10, la auditoría de desorden o el método de límites, que hacen que organizar sea menos intimidante y más sostenible a largo plazo.











