La OMS también lo ha notado
Preparan la mesa con estilo
Introducen los sabores poco a poco
Así, los niños pueden probar y hacer preguntas sobre lo que comen. La clave está en el tiempo dedicado y en la variedad, sin necesidad de complicar los platos. Piensa en clásicos como sopa de pollo o pollo asado con coliflor.
Insisten varias veces con los alimentos rechazados
Sirven porciones pequeñas y manejables
No hay picoteo entre comidas
Esto no significa que los dulces sean un tabú: por la tarde es común disfrutar de postres como rollos de cacao con pasas o bizcochos con yogur. También suelen ofrecer un pequeño postre tras la cena, y los dips caseros con bastones de verduras son muy populares.
El secreto francés para manejar la alimentación se basa en tres pilares: reglas claras, creatividad y tiempo. Saben que es responsabilidad de los adultos enseñar a los niños a comer saludablemente. Aunque no logran resultados de un día para otro, confían en que la perseverancia dará frutos y trabajan para que los niños tengan una relación positiva con la comida.











