¿Qué es la microinfidelidad?
No siempre la microinfidelidad está ligada a una persona concreta, por eso es tan difícil de detectar incluso para quien la practica día a día.
En esencia, se trata de que alguien empieza a comportarse como si no tuviera pareja, o al menos no deja claro que está comprometido. Los signos más comunes son ocultar cosas, mentir y engañar, porque suele ser la persona engañada quien siente que algo no encaja, pero no recibe respuestas a sus preguntas.
Aunque esta infidelidad no es necesariamente emocional ni física, puede convertirse en ello. ¿Por qué? Porque quien la practica ya no se siente tan apegado a su pareja ni a la relación, aunque probablemente aún no se lo haya admitido ni a sí mismo.
¿Qué entra en esta categoría?
Para que sea más tangible, te contamos qué tipos de comportamientos incluyen los expertos dentro de la microinfidelidad.
Por ejemplo, mantener una amistad muy cercana, ya sea presencial o en línea. Aunque no pase nada más allá de charlas o coqueteos inocentes, y probablemente no creas que cambiaría si estuvieras soltero, no te sentirías cómodo mostrando esas conversaciones a tu pareja.
También entra en esta categoría cuando abordas temas demasiado picantes con alguien a quien te sientes atraído, pero intentas mantener la distancia necesaria. Aun así, compartes cosas íntimas —no siempre sobre ti—, como enviar gifs o artículos para adultos, algo que no harías con cualquiera.

¿Hay que prestarle atención?
Algunos no consideran esto una infidelidad, especialmente cuando se trata de ellos mismos, porque saben que emocionalmente no significa mucho. Pero si descubren que su pareja lo hace, la situación suele ser menos clara.
Sea cual sea tu opinión, puedes probar qué piensas realmente de la microinfidelidad: ¿te molestaría si tu pareja tuviera una conversación picante pero claramente en broma con una amiga?
Si la respuesta es sí, no vale la pena que practiques ese comportamiento, porque en una relación se trata de permitir solo lo que no nos lastimaría si fuera al revés.
Otros creen que sí hay que prestarle atención, porque puede alertar sobre problemas serios como la distancia emocional, la rutina o la falta de comprensión.
¿Cómo puedes darte cuenta?
Es fácil notar en ti mismo cuando aparece la microinfidelidad. No solo por ocultar mensajes y ser el único que los maneja, sino también porque te vuelves más abierto a coqueteos, te arreglas más, cuidas más tu apariencia y disfrutas los cumplidos.
En tu pareja también puede ser evidente, siempre que salgan juntos y puedas observar cómo se comporta en grupo. Una señal de alerta es si pasa demasiado tiempo en el móvil y aunque no oculta con quién habla, no le gusta que mires la pantalla mientras escribe.
No tienes que pensar en lo peor de inmediato, ni si la microinfidelidad se confirma. Pero sí es una llamada para poner más intimidad, cuidado y atención en la relación si quieren seguir juntos a largo plazo.











