Hay momentos en que el presupuesto no lo permite, y para muchos es difícil reunir dinero extra para regalos. Pero incluso si pudiéramos, no es necesario que gastemos de más por la fiesta. ¿Por qué no disfrutar la Navidad sin costos adicionales, usando solo lo que ya destinamos mensualmente? Solo hace falta ingenio, creatividad y ganas de crear.
Decoración con lo que tengas a mano
Primero: ¿por qué comprar decoración nueva cada año? Seguro tienes adornos de años anteriores o herencias familiares. Úsalos una y otra vez, no hace falta comprar más. Cambia su ubicación, por ejemplo, coloca las lucecitas en otro lugar para darle un aire fresco a lo conocido.
Si quieres más, recoge tesoros del bosque: piñas, ramas de pino y castañas. Son hermosos solos en un plato, pero con un poco de dedicación puedes crear adornos únicos.
Si tienes un marco de fotos vacío, solo necesitas cuerda o hilo para enrollarlo en forma de pino o en cuadrícula, y colgar tus tesoros o bolas navideñas. Luego, ponlo en la puerta, ventana o pared: ¡será el toque especial de tu hogar!

Regalos hechos a mano y reciclados
Los regalos no tienen que ser siempre lo más caro o nuevo; la Navidad no se trata solo de eso.
Si la familia es grande, puede ser divertido que cada uno saque un nombre de un sombrero y solo compre un regalo para esa persona.
Así no gastas mucho, pero puedes dedicar más atención a ese único regalo. Es más divertido si todos guardan el secreto y se unen, haciendo la espera para Navidad emocionante y divertida.
Si prefieres regalar a todos, apuesta por tesoros hechos a mano: mezcla aceites esenciales, colorante alimentario y sal para hacer sales de baño para toda la familia. Guarda las sales en frascos de conserva y decóralos con nombres.
También es fácil hornear galletas caseras o regalar tarjetas de experiencias para compartir momentos juntos. Si quieres algo tangible, visita librerías de segunda mano o mercadillos: siempre hay joyas en buen estado a precios muy bajos.

Comidas
No pensamos en cuánto desperdiciamos en comida durante las fiestas, porque es costumbre comer mucho más de lo habitual. Ahorrarás mucho si evitas cocinar y comer en exceso y preparas un solo menú. ¿De verdad necesitas varios tipos de carne, pescado y acompañamientos, además de muchos postres? Seguro encuentras la combinación que todos disfruten.
Planifica bien cuántas personas comerán cada día y compra en función de eso. Así ahorrarás y evitarás comer de más, algo que agradecerás después de las fiestas.
No compres postres ya hechos; hornea tú mismo. Aunque lleva más tiempo, es más económico y el ponche de huevo casero seguro sabe mejor.











