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No lo creerás, es muy poco: así de poco hablan los padres con sus hijos al año

Szabó Erzsébet4 min de lectura
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No lo creerás, es muy poco: así de poco hablan los padres con sus hijos al año — Familia
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No me refiero a las instrucciones, las consultas rápidas o a los diálogos tipo: “¿Cómo te fue en el cole?” “Bien.”, sino a esos momentos en los que realmente te concentras en él y él en ti…

Sé lo difícil que es encontrar tiempo de calidad en el día a día, cuando todo va tan rápido y las tareas se acumulan, pero los resultados de un nuevo estudio me sorprendieron mucho. Según la encuesta de Talker Research, los padres dedican solo 67 horas al año a una comunicación real con sus hijos. Eso equivale a unos 11 minutos al día.

¿No te parece impactante esta cifra? Más aún si pensamos en cuánto tiempo pasamos frente a pantallas, en el trabajo, con las tareas del hogar, las compras o simplemente viendo la serie de siempre sin más.

¿Crees que en tu casa es diferente?

Puede que sí, pero la encuesta indica que solemos sobreestimar el tiempo juntos porque contamos también esas conversaciones que en realidad son para resolver conflictos. Según el estudio, la mayoría de las charlas entre padres e hijos no son charlas casuales, sino disciplina y negociaciones. Uno de los conflictos más comunes es la comida, especialmente con las verduras.

Muchos padres reconocerán esta situación: el niño mira el brócoli (o justo ese plato que pidió que le prepararan – experiencia propia) y ya empieza la batalla.

Pero no solo la comida convierte el ambiente en casa en una negociación constante. Los padres hacen en promedio 5 compromisos semanales con sus hijos sobre temas cotidianos. Y si lo piensas, estas conversaciones son más bien “negociaciones” que conexiones emocionales profundas, que, según parece, son muy escasas para todos.

Padres e hijos conversando
Source: pexels.com

¿Por qué es tan importante el tiempo juntos?

La infancia y especialmente la adolescencia están llenas de incertidumbres, preguntas y retos. Si un niño se acostumbra a no poder hablar de cosas profundas con sus padres, cuando realmente necesite apoyo, no sabrá cómo pedirlo.

Como padre o madre, reconectar con un hijo puede ser muy difícil, sobre todo si nos damos cuenta tarde. Claro que hay que intentarlo, pero es mucho más fácil si creamos desde el principio un espacio seguro en el día a día, donde todos puedan hablar abiertamente. Así, los momentos difíciles serán más llevaderos.

¿Cómo crear más momentos para conversar?

  • Encuentren un ritual diario juntos: puede ser el cuento antes de dormir, prepararse juntos por la mañana o una caminata corta donde solo se enfoquen el uno en el otro.
  • Apaga los dispositivos: uno de los mayores obstáculos para comunicarse es el teléfono y los medios. Si quieres hablar con tu hijo, deja el móvil a un lado, incluso guárdalo, y pídele que haga lo mismo.
  • No solo preguntes, comparte también: los niños se abren más cuando ven que los padres también comparten cosas con ellos. ¡Aprenden muchísimo así!
  • Atiende los pequeños momentos: no solo importa sentarse a “charlar en serio”. Un abrazo rápido, una palabra amable o reír juntos ayudan a que el niño sepa que puede contar contigo.

Lo importante no es contar los minutos ni aumentar a toda costa el tiempo juntos para decir “nosotros pasamos más tiempo juntos que la media”. Lo que importa es la calidad del tiempo, cómo estamos presentes en la vida de nuestros hijos.

Aún estás a tiempo de replantearte las cosas, porque unos minutos diarios de atención consciente pueden hacer una gran diferencia. En medio del ajetreo, el cansancio y las tareas constantes, a veces parece que no hay tiempo para “simplemente” conversar. Pero no se trata de pasar horas en la mesa, sino de que el niño sienta que lo escuchamos y valoramos lo que dice.

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