¿Dónde se fue el gatito?
¿Dónde estará ese juguete que pita y suena, en el que pisé la última vez? ¿Dónde estará? ¡Qué pena que no lo encontremos! Entre nosotras, admítelo: cuando estaba en la guardería, tú lo descartaste. Y de forma igual de misteriosa desapareció la "hermosa" camisa amarilla de papá. Te entendemos…
Ajá, ajá…
Lleva media hora sin parar de hablar. Aunque sus historias son fascinantes, sabemos que no siempre prestas atención. Para no despertar sospechas, las mamás usan desde siempre largos "mmm", "qué interesante", "¿en serio?", "¡no me digas!" y otras frases que distraen.
Un poco menos de chocolate
Claro que sí. Sabemos que lo haces por su bien. Demasiados dulces dañan la salud y los dientes. Es normal que toda mamá responsable tome un poco de chocolate para ella. No te preocupes, está perfecto si hoy te escondes en la despensa para comer Nutella directo del frasco, sin cuchara, solo con tus dedos.
Érase una vez
Admite que a veces el cuento de la noche en casa es un poco más corto de lo que debería. ¿Y qué? Si no lo sabe, no le duele. ¿También tú te saltas algunas páginas de Bambi? No te avergüences por eso.
Es natural que al final del día esperemos con ganas que se duerma para disfrutar de un poco de paz. Así el cuento se cuenta y aún queda tiempo para un baño caliente. Todos ganan.
¿Quién se esconde? ¡Ya voy!
¿Dónde estará ese niño? Se escondió muy bien… ¿Te suena? No aparece, pero al menos tienes un rato para poner una lavadora o ponerte al día con las noticias en internet.
Cuidar a los niños es un trabajo 24/7. Sí, a veces es agotador y se agradece un momento de silencio. Por eso, el escondite o el juego del silencio son perfectos, ¿verdad?











