Entonces, ¿quién eres TÚ?
Pocas personas pueden responder con claridad a esta pregunta. A lo largo de la vida, nos relacionamos con otros, ya sea familia, amigos o en el trabajo, y eso nos transforma. Y al mismo tiempo, tú también moldeas a tu entorno. Por eso, la mayoría responde con frases como “soy alguien para alguien”, “trabajo aquí en este puesto” o “soy la mamá, esposa o pareja de X”.
Quien nunca ha trabajado en su autoconocimiento, le resulta difícil responder esta pregunta enfocándose solo en sí mismo.
La gente busca psicólogos o cualquier tipo de apoyo porque allí todo gira en torno a ellos, son el centro. ¿Y si tú también te dieras ese espacio? No por egoísmo, sino entendiendo que tu vida avanza mejor cuando tú eres tu prioridad. Puede sonar raro, sobre todo si ya eres mamá, pero no es casualidad que exista el dicho “mamá feliz, familia feliz”. Aunque es una frase contundente, estoy totalmente de acuerdo.
Esto no solo aplica a las mamás. No importa cuál sea tu rol principal ahora, lo que importa es que estás TÚ. Eso significa que cada día debes reconectar con la persona más importante en tu vida: tú mismo.
¿Cómo conocerte mejor a ti mismo?
Nunca es tarde para acercarte a tu esencia, y no pienses en grandes cambios que te roben tiempo. Lo que genera tensión o incomodidad, no vale la pena. Esa es la belleza del autoconocimiento: cada persona encuentra su camino. Para algunos es el deporte, para otros cocinar, ir al psicólogo, leer, dibujar o salir a caminar, y la lista sigue.
Cualquier actividad que te conecte contigo mismo te acerca a tu verdad y a responder “¿Quién soy yo?”.
Pero para eso, tienes que hacer lo que realmente disfrutas. Solo tú puedes descubrir qué es eso. Por ejemplo, a mí escribir me ayuda mucho a acercarme a mí misma. A veces un tema me conmueve tanto que es casi como una sesión terapéutica. Sé que es difícil encontrar media hora o una hora diaria solo para ti. No hace falta todos los días, pero intenta varias veces a la semana dedicarte tiempo. No te hará peor mamá, esposa o amiga; al contrario, te hará mejor.

Puede que haya una parte de ti que quiere salir y que has estado ignorando o reprimiendo, quizá porque otros a tu alrededor también lo hicieron. Pero nadie sabe mejor que tú lo que necesitas, ni siquiera quienes te aman y te lo repiten mil veces pensando en tu bien.
Claro que a veces es bueno escuchar una voz externa y sensata, y el autoconocimiento no significa lanzarte sin pensar, sino aprender a escuchar tu voz interior, calmar el ego y confiar en que solo tú sabes qué camino es el correcto. Prepárate para que no siempre sea fácil ni perfecto, pero recuerda que es tu decisión y confía en que estás donde debes estar.











