Si te pasa esto, seguro que ya te has sentido molesto contigo mismo por que las lágrimas aparezcan justo en medio de una discusión. Es comprensible: es muy frustrante saber que tienes razón y buenos argumentos, pero que las lágrimas te traicionan. Muchas personas no te toman en serio o piensan que usas el llanto para manipular, cuando en realidad no puedes evitarlo.
Los expertos dicen que esta es una reacción natural al estrés intenso, especialmente en quienes temen la confrontación.
Las lágrimas son en realidad una expresión del miedo, que varía según la situación.
Por ejemplo, si discutes con tu pareja y lloras, puede ser que temas mucho ser abandonado y esa idea te paralice, dificultando controlar tus emociones. Pero si un conductor de autobús es hostil al comprar el billete o tienes un conflicto con un compañero, el motivo del llanto es distinto. Aquí, la ira domina tus emociones, pero en lugar de volverte agresivo, empiezas a llorar.
Esto sucede porque la ira es una emoción secundaria, precedida por sentimientos que nos hacen sentir vulnerables: miedo, ansiedad, humillación o falta de respeto. Cuando te enfadas, estas emociones primarias toman el control y pueden desencadenar el llanto. Pero créeme, eso no significa que seas débil. Aunque en algunas situaciones otros puedan verlo así, por eso es importante aprender a manejar las lágrimas. Aquí tienes algunos trucos para que la próxima discusión puedas salir tranquilo y sin llorar.
¿Qué puedes hacer para superar este problema?
1. Si sientes que vas a llorar, intenta presionar suavemente la parte superior de tu nariz, donde están los conductos lagrimales. Al hacerlo con un poco de firmeza, puedes detener la circulación y controlar un poco las lágrimas. A veces, esto es suficiente para ti.
2. Si crees que eso no basta, prueba a dar un paso atrás, literalmente.
Según el psicólogo estadounidense Jerry Bubrick, no lloras por lo que la otra persona dice, sino por cómo tú lo interpretas.
Al dar unos centímetros hacia atrás, te distancias de la emoción del momento, te calmas sin darte cuenta y puedes ver que las palabras hirientes no son verdad. Solo serán verdad si tú se los permites.
3. Presta atención a tu respiración y trata de respirar lenta y rítmicamente. No te apresures ni respondas de inmediato; piensa bien qué vas a decir y enfócate en eso en lugar de dejar que las emociones te dominen.
4. Si sientes que vas a llorar, presiona la lengua contra el paladar o relaja los músculos de tu rostro, especialmente los que están entre las cejas. Concentrarte en esto puede retrasar la aparición de las lágrimas.
5. Imagina que eres un actor y que todo esto es una escena de una película. Que lo que pasa no es real y que solo estás interpretando un papel en el que debes mantenerte fuerte. Aunque suene raro, este truco funciona muy bien.
Llorar no es señal de debilidad, sino que indica que ves el problema como algo personal.
Eres una persona sensible y eso no es culpa tuya; deberías sentirte orgulloso. Pero es cierto que por eso otros pueden pisarte fácilmente, así que es fundamental que aprendas a controlar las lágrimas en las discusiones. Practica estos consejos para que cuando llegue una discusión seria, puedas mostrar calma y seguridad.
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