1. Narcisismo
El trastorno narcisista de la personalidad (TNP) es un diagnóstico específico caracterizado por la necesidad de admiración y falta de empatía. Sin embargo, hoy en día mucha gente etiqueta como narcisista cualquier comportamiento que les parece duro, sin entender que para diagnosticarlo se requiere un patrón profundo y duradero.
Nadie puede diagnosticar TNP viendo un video de 60 segundos que muestra o resume el comportamiento de otra persona. Usar "narcisismo" o "narcisista" en estos casos es, en el mejor de los casos, una suposición.
2. Límites
Establecer límites es clave en nuestra vida: en terapia, se considera un logro poder comunicar nuestras necesidades y decirle a nuestra pareja, amigos o familia qué esperamos de ellos y si la situación actual las satisface.
Pero a menudo olvidamos la otra pieza del rompecabezas y solo nos enfocamos en nuestros deseos: si ponemos límites que solo consideran nuestras necesidades, en vez de una comunicación saludable, puede convertirse en una muestra de egocentrismo.

3. Trauma
Algunos se han aferrado mucho al concepto de trauma y a cómo encaja o no en su vida. Los psicólogos ven cada vez más que se llama trauma a experiencias que son normales, y al hacerlo, dificultan su propia sanación.
Los expertos recomiendan que si te cuesta superar una situación o sanar una herida, en lugar de autodiagnosticarte, busques a un profesional de salud mental. Con la terapia adecuada, se puede encontrar la raíz del problema y la solución.
4. Estilos de apego
La teoría del apego dice que cómo nos vinculamos con nuestro cuidador principal en la infancia influye en cómo nos relacionamos con otros de adultos. Por eso, conocer tu estilo de apego puede ayudarte a manejar desafíos en tus relaciones.
Entender tu estilo de apego es muy útil, pero no siempre determina tu comportamiento, aunque muchos hablen como si fuera así.
Algunos usan su estilo de apego para justificar ciertas conductas. El patrón de apego puede ayudarnos a entendernos mejor, expresar y superar nuestros miedos y construir una relación más sana con nuestra pareja. Es una herramienta para crecer y, en algunos casos, una explicación, pero nunca una excusa para tratar mal o no respetar los límites de tu pareja.

5. TOC
Al igual que el trastorno bipolar, el trastorno obsesivo-compulsivo (TOC) es un diagnóstico clínico. Es una condición crónica que provoca pensamientos y comportamientos repetitivos e incontrolables. Los pensamientos se llaman "obsesiones" y los comportamientos, "compulsiones".
Pero, como con el narcisismo, muchas personas llaman "TOC" a una sola acción o conducta. Usar el término sin un diagnóstico no solo es incorrecto, sino que estigmatiza a quienes realmente tienen esta condición. El TOC es una enfermedad clínica seria, mucho más que solo querer tener los cuadernos ordenados en el escritorio.











