La senna, que pertenece a la familia de las leguminosas y que probablemente llegó a Europa en la Edad Media gracias a los árabes, tiene efectos beneficiosos sobre la mucosa intestinal, el movimiento intestinal y el colon. Sus compuestos más importantes se encuentran principalmente en las hojas, aunque también en menor medida en sus frutos. Como su acción se centra en los intestinos, se usa sobre todo para problemas digestivos y molestias intestinales, pero en realidad es útil para casi todo "allá abajo".
Con la senna, el estreñimiento queda atrás
Las hojas y frutos de la senna contienen derivados de antraquinona que estimulan la pared intestinal, aumentando y facilitando el movimiento del colon al activar sus nervios, acelerando así la evacuación. Por eso es una ayuda valiosa para el estreñimiento temporal pero persistente, especialmente si prefieres evitar medicamentos o laxantes de farmacia.
Actúa bastante rápido: suele hacer efecto entre 6 y 12 horas después de tomarla. Muchas personas la toman por la noche para que actúe por la mañana. Eso sí, recuerda que es un laxante potente que puede causar pérdida significativa de líquidos, así que es fundamental mantener una buena hidratación durante el tratamiento.

Un excelente limpiador y desintoxicante intestinal
Al facilitar la evacuación, la senna ayuda a limpiar el organismo rápidamente, por lo que también se usa como desintoxicante intestinal. Por eso, muchas personas la incluyen en ayunos intermitentes, dietas de jugos y procesos de depuración para eliminar toxinas dañinas.
Importante: solo debe usarse en tratamientos cortos, no más de 8-10 días seguidos.
Aunque se cree que puede ayudar a eliminar toxinas y fortalecer el sistema inmunológico, un consumo excesivo puede alterar el equilibrio de líquidos y electrolitos, y causar dolores abdominales intensos, especialmente en personas sensibles.
Está estrictamente desaconsejada durante el embarazo y la lactancia, así como en enfermedades inflamatorias intestinales. Tampoco es la mejor opción para niños pequeños, especialmente menores de 12 años, como infusión relajante nocturna.
Cuando digo que la senna sirve para casi todo "allá abajo", lo digo en serio. No solo estimula el movimiento intestinal, sino que también puede prevenir la aparición de hemorroides. La explicación es simple: al resolver problemas de estreñimiento y regular el tránsito intestinal, reduce el riesgo de hemorroides.
Además, la senna ofrece otros beneficios. Estudios sugieren que puede disminuir el riesgo de cáncer de colon y ayudar a controlar los niveles de azúcar en sangre.
¿Cómo preparar té de senna?
Para preparar la infusión, necesitas una cucharadita de hojas secas de senna (las encuentras en farmacias, herbolarios o tiendas naturistas), que debes remojar en 200-250 ml de agua caliente. Después de infusionar, deja reposar un momento, cuela y ya está listo para tomar.
Puedes beberlo solo o endulzarlo con un poco de miel si quieres. Tomar una taza por la noche antes de dormir garantiza que actúe por la mañana, acelerando tu metabolismo y despidiéndote rápido del estreñimiento, los dolores abdominales y las molestias en la zona baja.











