¿No te parece justo enfadarte por estas pequeñas cosas?
Rebote
Cuando la manga de mi ropa o la correa de mi bolso se engancha en la manilla y me tira hacia atrás. Me da un ataque instantáneo. La última vez me pasó en una cita, al salir del restaurante, y juré tanto que vi el susto en la cara del chico.
Ruido
Cuando mi pareja tiene algo importante que decir justo en el momento en que prendo el secador o la aspiradora.
Imagen engañosa
Cuando me veo bien en el espejo y me hago unos selfies, pero en las fotos parezco la hermana pequeña de Quasimodo. ¡Qué frustración!
Velocidad
Cuando alguien camina muy lento delante de mí en la tienda y yo trato de adelantarlo, pero justo entonces me bloquea con su carrito o pone su cesta en mi camino. Me dan ganas de gritar.
Con uñas y dientes
Cuando no puedo empezar a despegar la cinta adhesiva aunque ya he tocado cinco veces para encontrar el extremo.
El charco
Cuando pisas agua con calcetines en la cocina: un verdadero infierno.

Círculo vicioso
Cuando se cae un objeto redondo y rueda haciendo un ruido molesto, intento atraparlo pero siempre sigue rodando.
Percha problemática
Las perchas son mis enemigas constantes. En la tienda busco mi talla y quiero sacar una prenda, pero la etiqueta está enganchada a la de atrás, y aunque tiro, no sale. Las perchas se caen, la ropa se desliza y se enredan entre sí, provocando un ataque de ira inmediato.
El hilo invisible
Cuando siento que tengo una pelusa o un cabello en la cara y no lo encuentro por nada.
Colocando
Cuando lavo la tapa del microondas y lucho diez minutos para ponerla bien sin que se tambalee.
Ring ring
Cuando suena el teléfono. Prohibiría las llamadas, porque para mí son una molestia. Desde que la comunicación escrita es fácil, odio llamar por teléfono, pero no todos piensan igual. Mi tía, por ejemplo, me interrumpe el día llamándome solo para charlar, y mi jefe prefiere llamarme varias veces por unos segundos en vez de enviarme un mensaje.
¡Ay!
Cuando me muerdo la lengua mientras como. ¿Cómo es posible que pase eso?
Timing
Cuando mi marido me hace una pregunta que necesita una respuesta larga mientras me cepillo los dientes o el camarero me pregunta cómo está la comida con la boca llena.
Déjame en paz
Cuando estoy tranquila, perdida en mis pensamientos, y alguien se acerca a preguntarme qué pasa. No pasa nada, al menos hasta ese momento, pero claro, no puedo decirlo. "¿Estás bien? ¿Por qué estás tan seria?" Y tengo que forzar una sonrisa para convencerlos de que estoy bien, aunque me dan ganas de gritarles que me dejen en paz.
¡Arrgh!
Cuando intento abrir una bolsa justo donde dice “abrir aquí” y no hay manera de que se abra, así que termino rompiéndola con los dientes y fuerza como un cavernícola.
Ruido molesto
Cuando entro a una página web y empieza a sonar música horrible a todo volumen. Por favor, nunca pongan música en las webs, ¿vale? A nadie le gusta.

Cargando
Cuando conecto el cargador del teléfono y no funciona, lo pongo al revés, tampoco funciona, y luego lo pongo bien y ahí sí funciona. ¿Por qué hay que hacer este ritual cada vez que cargo?
¡Puf!
Viento. Odio el viento. Me esfuerzo en peinarme y salgo a la calle y el viento loco me lo desordena todo. ¡Qué injusticia!
Escribir sin tildes
Me hierve la sangre cuando veo que alguien escribe sin tildes. Sé que en muchos teclados es fácil ponerlas, pero por favor: el español es un idioma tan hermoso y especial que es un pecado simplificarlo así. Escribir sin tildes, incluso a un amigo, es pereza y falta de cuidado.
El globo
Cuando alguien infla globos con el chicle y tiene más de 13 años. A los niños se lo perdono, pero ver a adolescentes en el autobús explotando esos globos me hace apretar el puño. ¡Por favor, crezcan, nadie se impresiona con eso!











