Pocas comedias románticas siguen siendo tan queridas décadas después de su estreno como Una rubia muy legal. Por eso, cuando anunciaron una precuela, mi primera reacción fue de recelo.
Como Elle Woods, Reese Witherspoon no solo dio vida a un personaje inolvidable, sino también a un referente femenino que demostró algo importante: la amabilidad, la inteligencia y la feminidad no están reñidas.
Precisamente por eso me senté a ver la serie Elle con sentimientos encontrados. Estaba a la vez curiosa y desconfiada. Tocar el legado de una película tan icónica es una responsabilidad enorme, y la interpretación de Witherspoon fue tan definitoria que parecía casi imposible crear una precuela a la altura.
Arranca despacio, pero merece la pena esperar
Voy a ser sincera: el primer episodio no me convenció. La historia tarda en arrancar y, si no conociera de antes las películas de Una rubia muy legal, es muy probable que no hubiera seguido viendo la serie.
Por suerte, le di otra oportunidad. Y resultó ser una buena decisión.
A medida que avanza la trama, se vuelve más emocionante, más rica emocionalmente y más centrada en los personajes. Después de unos cuantos episodios queda claro que Elle no es un simple spin-off que vive de la nostalgia, sino una historia que funciona por sí misma.
Conocemos otra cara de Elle Woods
La serie retoma el hilo en 1995, cuando Elle celebra su 16 cumpleaños. La historia nos muestra cómo era la chica que más tarde se convertiría en esa joven segura, tenaz e inspiradora que conocimos en las películas.
Aunque procede de una familia con una posición económica cómoda, la serie no idealiza en absoluto su vida. Al llegar a un entorno nuevo se enfrenta a las mismas inseguridades, decepciones y búsqueda de identidad que muchos adolescentes. Estos retos explican de forma creíble cómo se fue forjando esa personalidad decidida, capaz más tarde de vencer todos los prejuicios entre los muros de Harvard.
Quizá esta sea una de las mayores virtudes de la serie: humaniza al personaje de Elle Woods.
Lexi Minetree fue una elección acertada
La gran incógnita de cualquier precuela era, por supuesto, quién sería capaz de interpretar de forma convincente a la joven Elle Woods.
Lexi Minetree resultó ser una elección excelente.
No intenta imitar a Reese Witherspoon y, sin embargo, en un sinfín de pequeños gestos, muecas y matices logra recuperar al personaje original hasta el punto de que, en algunas escenas, resulta fácil creer que estamos viendo a la misma Elle, solo que años antes.
No solo se parece físicamente a su predecesora, sino que consigue captar esa energía tan especial que en su día hizo tan entrañable la interpretación de Witherspoon.
Donna, la mayor sorpresa de la serie
Si tuviera que destacar un único personaje secundario, sería la Donna de Amy Pietz.
El personaje de Donna es decidido, empático y profundamente humano al mismo tiempo. Aunque la historia transcurre a mediados de los noventa, su forma de pensar resulta moderna incluso hoy. Es el tipo de madre que no quiere controlar la vida de su hija a toda costa, sino apoyarla cuando realmente lo necesita.
Es raro encontrar un personaje secundario que esté presente de forma tan natural en la historia y que, al mismo tiempo, aporte tantísimo al valor de toda la producción. Donna es exactamente eso.
El nacimiento de una amistad prometedora
Otra grata sorpresa fue Gabrielle Policano, que interpreta a Liz.
Liz llega a la historia con sus propios problemas y luchas internas, lo que hace que su relación con Elle se construya de manera gradual y creíble. Juntas forman una pareja estupenda, y me resulta fácil imaginar que en la segunda temporada uno de los hilos más fuertes sea precisamente su amistad.
Romance, pero no a cualquier precio
La serie tampoco se olvida, por supuesto, del lado romántico. En la vida amorosa de Elle aparecen dos personajes importantes: Miles, interpretado por Jacob Moskovitz, y Dustin, al que da vida Zac Looker.
Ambos actores construyen sus personajes de forma convincente. Dustin también es una parte importante de la historia de Elle, pero a mí la personalidad de Miles y su relación con ella me resultaron más naturales. Entre los dos percibí esa clase de química que me permite imaginar más fácilmente que, a largo plazo, él podría ser quien de verdad encaja con Elle.
Lo que resulta especialmente admirable en el personaje de Elle es que no antepone los chicos a todo lo demás. No renuncia a sus metas, a sus amigas ni a sí misma por ningún chico. La historia también deja claro algo valioso: una relación merece la pena cuando se integra en la vida de una persona, en lugar de tomar el control sobre ella.
No es solo nostalgia
Pasado un tiempo, la serie se sacude por completo cualquier tópico. La historia aborda temas como la autoestima, la identidad, la integración, la amistad, los primeros amores o los prejuicios. Todas ellas son cuestiones tan actuales hoy como hace treinta años.
Por eso Elle es mucho más que una precuela correcta. Es una sensible historia de crecimiento que demuestra que los personajes femeninos fuertes no nacen de un día para otro, sino que se forjan a través de un sinfín de pruebas, grandes y pequeñas.
Ya estoy esperando la continuación
Para cuando llegué al final de la primera temporada, mi opinión sobre la serie había cambiado por completo.
La incertidumbre inicial dio paso poco a poco a la curiosidad y, después, a un entusiasmo sincero. Y hay una alegría añadida: ya es oficial que Elle tendrá segunda temporada e incluso ha comenzado el rodaje.
En conjunto, el reparto secundario ofrece interpretaciones sólidas, y no puedo dejar de mencionar al fiel perro de Elle, Asesino, que me sacó una sonrisa en cada una de sus escenas y se convirtió en una nota fresca y encantadora de la serie.
Si alguien todavía duda después del primer episodio, solo puedo animarle a una cosa: vale la pena insistir. Elle no pretende ser una copia de Una rubia muy legal, sino su precuela sensible, humana y sorprendentemente profunda. Cuando termina la primera temporada, es fácil descubrirse esperando la continuación con las mismas ganas con las que en su día esperábamos la siguiente gran aventura de la Elle Woods adulta.
¿En qué año está ambientada la precuela "Elle"?
La serie retoma el hilo en 1995, cuando Elle Woods celebra su 16 cumpleaños, y muestra cómo era antes de convertirse en la joven segura e inspiradora de las películas.
¿Quién interpreta a la joven Elle Woods?
Lexi Minetree da vida a la joven Elle. No imita a Reese Witherspoon, pero recupera la esencia del personaje en gestos, muecas y matices, hasta hacer creíble que estamos viendo a la misma Elle años antes.
¿"Elle" es solo un spin-off nostálgico?
No. Tras un arranque lento, se convierte en una historia que funciona por sí misma, con temas como la autoestima, la identidad, la amistad y los prejuicios, tan actuales hoy como hace treinta años.
¿Habrá segunda temporada de "Elle"?
Sí. Ya es oficial que la serie tendrá una segunda temporada e incluso ha comenzado el rodaje.











