Hay algo casi hipnótico en ver una piscina perfectamente diseñada brillar bajo el sol del verano. De pequeños, muchos éramos imposibles de sacar del agua: con los labios ya azules del frío, seguíamos nadando sin querer salir. Las piscinas que verás a continuación despiertan exactamente esa misma sensación, solo que aquí la belleza del entorno convierte el simple chapuzón en toda una experiencia.
Hemos reunido algunos de los destinos de verano más deslumbrantes del mundo, lugares donde las terrazas al aire libre y las piscinas que las presiden son tan protagonistas del relato visual del hotel como sus interiores. A veces, incluso los superan.
Mosaicos artesanales, oasis subterráneos, reinterpretaciones del paisaje natural… estos rincones demuestran que ningún alarde de interiorismo está completo sin una experiencia al aire libre igual de inspiradora.
¿List@ para el chapuzón virtual? Estas son las piscinas de lujo más extraordinarias del planeta.
1. Le Sirenuse (Positano, Italia)
Más que una piscina, esto es una obra de arte viva. El artista visual suizo Nicolas Party transformó la zona exterior de Le Sirenuse en un auténtico paraíso. Cientos de miles de teselas únicas de la firma italiana Bisazza recubren el fondo, llenándolo de energía vibrante y reflejos de sol.
Enmarcada por enredaderas y espejando el cielo azul de la Costa Amalfitana, esta piscina siempre fue una de las joyas del hotel, pero su última versión es el proyecto más ambicioso hasta la fecha. Entre formas abstractas en azul y verde, un disco dorado marca el punto más profundo. En palabras del propio artista:
«Cuando te lanzas, en realidad te estás lanzando al cielo».
2. Faena Miami Beach (Miami, EE. UU.)
Esto es el sueño americano en su versión más glamurosa. Ubicado en el histórico edificio del antiguo Saxony Hotel, de 1947, el Faena Miami Beach rinde homenaje a los años previos a los sesenta con una piscina geométrica y atrevida, decorada con tumbonas de rayas rojas y blancas y columnas de conchas.
A solo unos pasos, camino de la playa, se exhibe dentro de una vitrina de cristal el esqueleto de un mamut lanudo cubierto de oro de 24 quilates, obra de Damien Hirst. El espacio, bañado en tonos rojos vibrantes, captura a la perfección esa energía audaz y desenfadada de Florida.
3. Agalia Luxury Suites (Ios, Grecia)
Excavada entre roca, terracota y madera, la piscina principal de 178 metros cuadrados mira al puerto de Ios y a las laderas de las Cícladas. El panorama se extiende hasta la playa de Koumbara y las puestas de sol del mar Egeo, un contraste que da un aire dramático y muy especial a este espejo de agua suspendido entre dos paisajes.
El entorno depurado, decorado con mármol, evoca el legado artístico de las antiguas civilizaciones del lugar. Y su hotel hermano, el Calilo, ya ha conquistado las redes sociales con sus piscinas de piedra en forma de corazón.
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4. Le Grand Mazarin (París, Francia)
Un refugio subterráneo en pleno corazón de París, en el bullicioso barrio del Marais. En las profundidades del área wellness del Le Grand Mazarin se esconde esta maravilla interior de ocho metros, acompañada de jacuzzi y hamam.
Al recostarte en las elegantes tumbonas y mirar hacia arriba, descubres el fresco del techo del artista Jacques Merle, inspirado en la imaginación poética de Jean Cocteau. El techo abovedado y las robustas columnas convierten el espacio en un santuario creativo, un escape íntimo del bullicio de la capital francesa.
5. Hotel Panamera (Tulum, México)
La piscina del Hotel Panamera de Tulum se cuela directamente en cualquier lista de deseos gracias a su fantasía de tablero de ajedrez. Esa composición geométrica de baldosas cuadradas hechas a mano, en blanco y rojo, resulta imposible de ignorar.
Rodeado de plantas tropicales, tumbonas de rayas y sombrillas vintage, este oasis se presenta como el contrapunto perfecto a los escenarios de hotel a veces excesivamente maximalistas, demostrando que la sencillez gráfica y las raíces culturales son el diseño más auténtico que existe.
6. Amangiri (Utah, EE. UU.)
Si hay una piscina que se funde por completo con la naturaleza, esa es la del Amangiri, en pleno corazón del desierto de Utah. La piscina de este hotel de lujo minimalista se construyó alrededor de una imponente formación rocosa de 165 millones de años.
Los tonos verdiazules del agua crean un contraste fascinante con las cálidas líneas ocres y arenosas de los cañones del desierto, mientras desde las tumbonas se disfruta del silencio intacto del paisaje del salvaje Oeste.
7. The Library (Koh Samui, Tailandia)
Olvídate de los habituales azules y turquesas. La piscina del hotel The Library, en la isla tailandesa de Koh Samui, es célebre en el mundo entero por un motivo: el agua brilla de un intenso rojo sangre. Ese efecto tan dramático e hipnótico se logra con una hábil combinación de teselas de vidrio naranjas, amarillas y rojas que recubren el fondo.
Situada justo junto a la playa de arena blanca, su diseño minimalista y moderno ofrece una imagen casi surrealista, puramente artística.
8. Villa d'Este (Lago de Como, Italia)
Instalada en un icónico palacio renacentista a orillas del lago de Como, la Villa d'Este presume de una proeza arquitectónica única: su piscina literalmente flota sobre el lago. Construida sobre un sistema de pontones, se mece directamente en las aguas azul intenso del lago, de modo que los huéspedes sienten que nadan en el propio lago, mientras el agua climatizada de la piscina garantiza una comodidad absoluta.
De fondo, las elegantes villas italianas y los frondosos jardines completan la estampa de la más genuina dolce vita.
¿Cuál es la piscina de hotel más singular de esta lista?
Cada una destaca por algo distinto, pero la del The Library en Koh Samui es probablemente la más sorprendente: su agua brilla de color rojo sangre gracias a las teselas de vidrio naranjas, amarillas y rojas del fondo.
¿Qué piscina de esta selección flota sobre el agua?
La de la Villa d'Este, en el lago de Como. Está construida sobre un sistema de pontones y flota directamente sobre las aguas del lago, con el agua climatizada para mayor comodidad de los huéspedes.
¿Hay alguna piscina pensada para el diseño más que para el paisaje?
Sí. La del Hotel Panamera de Tulum apuesta por una composición geométrica de baldosas artesanales en blanco y rojo, demostrando que la sencillez gráfica y las raíces culturales pueden ser el diseño más auténtico.
¿Cuál de estas piscinas se integra mejor con la naturaleza?
La del Amangiri, en el desierto de Utah, se construyó alrededor de una formación rocosa de 165 millones de años, y sus tonos verdiazules contrastan con los cañones ocres del entorno.











