Todos reconocemos a un labrador, un yorkshire terrier o un san bernardo en cuanto los vemos. Son razas tan populares que forman parte del paisaje cotidiano en casi cualquier país del mundo.
Pero, ¿qué pasa con esos perros tan escasos que la mayoría de la gente ni siquiera sabe que existen? Hemos reunido cinco de las razas más raras del planeta, cada una con una historia y un aspecto que enamoran a primera vista.
La pregunta es sencilla: ¿cuántas de estas cinco conocías ya?
Lundehund noruego
Este pequeño spitz procede de las islas más remotas y aisladas de Noruega. Se crió con un objetivo muy concreto: cazar los frailecillos que anidaban en los acantilados de la costa, y de ahí viene precisamente su nombre.
Lo más curioso es su anatomía. Tiene seis dedos en cada pata, una adaptación que le permite moverse con soltura por las rocas más empinadas y escarpadas.
Hay otro dato fascinante: en Laponia, unos arqueólogos encontraron un fósil cuya mandíbula era prácticamente idéntica a la del lundehund noruego. Por eso muchos creen que esta raza tan especial ya existía antes incluso de la última glaciación.
En cuanto a su carácter, son perros enérgicos, astutos y muy alerta. Compañeros perfectos para quienes disfrutan del senderismo y la vida al aire libre.
Chinook
El chinook nació en Estados Unidos, criado en un principio para competir en carreras de trineos. Es un perro deportivo y resistente, cuya fuerza y agilidad tienen fama más allá de sus fronteras.
Aunque en algún momento estuvo al borde de la extinción, hoy sigue siendo una raza tranquila, muy apegada a las personas y que además se lleva de maravilla con los niños.
Como aprende con facilidad, puede convertirse en un excelente perro de búsqueda, y el agility también le va como anillo al dedo. Necesita ejercicio regular, pero no vive tan acelerado como un terrier.
Si te apasionan las historias de perros con personalidades tan distintas, quizá te interese descubrir qué razas encajan mejor con familias con niños pequeños.
Azawakh
Este elegante perro africano esconde un montón de particularidades. Una de ellas es que, aunque es un perro de caza, pertenece al reducido grupo de razas que se guían por la vista y no por el olfato a la hora de rastrear a su presa.
Fue criado para proteger las tiendas de los pueblos nómadas en las duras condiciones del desierto. Su naturaleza independiente hace que le cueste hacer migas: necesita tiempo para acostumbrarse a la compañía de otros.
Sin embargo, junto a un dueño atento y paciente, este perro florece y termina cautivando a todos con su personalidad única.
Perro de agua portugués
Como su propio nombre indica, esta raza tan singular adora el agua: nada y bucea de maravilla. En origen se criaba para devolver a la red los peces que lograban escapar, y más tarde también se le empleó como perro de rescate acuático.
La modernización de la pesca puso en peligro su supervivencia, pero su popularidad volvió a crecer gracias a Bo, el famoso perro de Barack Obama.
Como su pelo no se cae, puede ser el compañero ideal incluso para personas alérgicas. Es una raza inteligente y cariñosa, aunque a veces también un poco testaruda. Para dueños y familias que llevan una vida activa, resulta un compañero perfecto.
Otterhound (sabueso cazador de nutrias)
El otterhound se crió en la Inglaterra medieval para cazar nutrias. Su pelaje impermeable y su corpulencia lo hacían ideal para una tarea que hoy está prohibida.
Tiene un olfato tan afinado que es capaz de seguir rastros incluso bajo el agua. No es de extrañar que le encante nadar: gracias a su constitución física puede recorrer distancias largas sin problema.
Aprende con mucha facilidad, es inteligente y de temperamento apacible. Se muestra amistoso con las visitas y se entiende bien tanto con niños como con otros perros. Eso sí, también puede ser cabezota, así que hay que ser constante en su educación. Su necesidad de ejercicio es alta, lo que lo convierte en un compañero estupendo para gente muy activa.
¿Cuál es la raza de perro más rara de esta lista?
Todas son poco comunes, pero el lundehund noruego destaca por su rareza y su curiosa anatomía: tiene seis dedos en cada pata y podría descender de un linaje anterior a la última glaciación.
¿Hay alguna de estas razas apta para personas alérgicas?
Sí. El perro de agua portugués no pierde el pelo, por lo que puede ser un buen compañero para quienes sufren alergias.
¿Qué raza de las cinco es mejor para familias con niños?
El chinook es tranquilo, muy apegado a las personas y se lleva de maravilla con los niños. El otterhound también se entiende bien tanto con niños como con otros perros.
¿Necesitan mucho ejercicio estas razas raras?
Varias de ellas sí. El lundehund es enérgico, el chinook necesita ejercicio regular y el otterhound tiene una alta necesidad de movimiento, por lo que encajan mejor con dueños activos.











