Cuando llegan los meses fríos, la mayoría se retira y desacelera, dejando atrás la energía del verano para abrazar el ambiente acogedor del hogar. Pero para nosotros es justo al revés: ¡en otoño e invierno es cuando realmente se despiertan nuestras ganas de viajar!
En los últimos años aprendimos que no solo en temporada alta se pueden vivir experiencias únicas. De hecho, el periodo de septiembre a mayo se ha convertido en nuestro favorito: hay pocas multitudes, es más fácil encontrar alojamiento y vuelos económicos, y los destinos muestran su lado más tranquilo e íntimo.
Por eso, nuestro viaje más grande, el que llamamos “vacaciones de verdad”, lo hemos planeado para las vacaciones de otoño, aunque también intentamos escapadas cortas durante el año. Un fin de semana fuera, para recargar energías y desconectar de la rutina, aporta mucho más de lo que parece. ¡Hay tanto por descubrir aquí mismo!
Tengo dos listas de deseos: una con destinos internacionales y otra con favoritos locales, lugares a los que se puede llegar en pocas horas en coche. Esta última siempre está a la vista porque me ayuda a disfrutar conscientemente esta época. Si el clima no invita a salir, solo la miro y ya me inspira. Este año mi lista está llena de sitios que seguro harán nuestros meses fríos mucho más coloridos.
Geoda de Felsőpetény
Hace poco vi un vídeo sobre la cueva Geoda de Felsőpetény y desde entonces supe que tenemos que visitarla. La visita guiada por un geólogo nos lleva por esta cueva especial, cuyas paredes están cubiertas de minerales y cristales que brillan bajo luz ultravioleta. Es una de las formaciones geológicas más impresionantes de Hungría, y también una experiencia fascinante para los niños. La caminata geológica no es muy larga, pero sí muy interesante: nos permite asomarnos a los secretos del interior de la Tierra mientras aprendemos y nos divertimos.

Programas de senderismo Túrajó
Los paseos temáticos de Túrajó ya son casi una tradición para nosotros. Estas excursiones organizadas para adultos muestran nuestro entorno desde perspectivas muy diferentes. A veces exploramos minas, otras recorremos sitios históricos industriales o redes de agua abandonadas; también hemos participado en tours de tranvía y visitado un cuartel militar en Hajmáskér.
Las caminatas siempre son enriquecedoras y emocionantes, con guías expertos que ofrecen experiencias que recordamos con alegría años después.
Paseo en canoa por el arroyo Hévíz
El agua termal del lago Hévíz no solo es perfecta para bañarse: en el arroyo que nace del lago se pueden hacer paseos en canoa incluso en los meses fríos, ¡y son espectaculares! La temperatura del agua ronda los 20–25°C, lo que permite remar en un paisaje brumoso y casi mágico mientras la naturaleza muestra su rostro otoñal e invernal.
Es una actividad tranquila pero increíblemente especial para toda la familia, aunque hay que reservar con anticipación porque las excursiones son guiadas.
Amor y arte en un solo lugar
El castillo Bory no es solo un castillo, es un monumento de amor y trabajo en piedra. Jenő Bory y su esposa, Ilona Komócsin, lo construyeron durante décadas con sus propias manos, casi sin planos. Sus siete torres, treinta habitaciones, esculturas, mosaicos y vitrales cuentan historias para las futuras generaciones.
Se puede visitar en invierno y aunque el jardín no está tan verde, los patios con arcadas tienen un encanto especial, igual que la exposición. Ya descargué el mapa interactivo para niños, así que seguro será un plan familiar para nosotros.
Un oasis tropical en el centro
En el muelle Belgrád abrió recientemente Papilonia Mundo de Mariposas, un espacio tropical y húmedo donde cientos de mariposas vuelan a nuestro alrededor. La temperatura se mantiene constante entre 27 y 28°C, un alivio en los meses fríos. La mayoría de las especies vienen de la cuenca del Amazonas, África y Asia, y los visitantes pueden incluso observar cómo emergen de sus crisálidas. Es un plan perfecto para toda la familia, que nos permite maravillarnos con los colores de la naturaleza y escapar de la monotonía invernal.
Centro de visitantes de la prisión del castillo de Veszprém
El Centro de visitantes de la prisión del castillo de Veszprém no es solo una exposición: la muestra permanente “El ser humano tras las rejas” guía a los visitantes con elementos interactivos a través de temas como la disciplina, la justicia y la existencia humana. Los pasillos y celdas de la antigua prisión muestran bajo una nueva luz el destino de los presos y las dimensiones sociales e históricas del crimen y el castigo. La exposición no solo informa, sino que invita a reflexionar: ¿qué se consideraba delito en cada época? ¿Cómo han cambiado las normas de juicio? Estos y otros temas profundos se exploran en la muestra. Nosotros iremos en pareja, porque nos apuntamos a un programa temático que hará la experiencia aún más interesante.
Espectáculos de temporada en el teatro
Los niños suelen ir al teatro con la escuela, pero a nosotros también nos gusta aprovechar para ver alguna función. Es un placer salir, arreglarnos un poco, cenar en un restaurante con encanto y luego disfrutar de una producción de calidad. Solo cuando volvemos a casa llenos de energía me doy cuenta de cuánto necesitamos y extrañamos estos momentos juntos. Siempre me prometo que haremos más tiempo para esto, porque esas noches no solo entretienen, sino que traen nuevos temas, experiencias compartidas y un toque de celebración a la rutina.











