1. Petunia (Petunia hybrida)
La petunia es una de las plantas de balcón más populares, y no es casualidad. Disponible en muchos colores, florece durante mucho tiempo y cae con gracia desde las jardineras. Prefiere lugares soleados y protegidos del viento, y agradece un riego regular. Combina con cualquier estilo de hogar, desde el moderno minimalista hasta el romántico campestre. Además, algunas variedades desprenden un aroma suave y agradable por la noche.
2. Geranio colgante/geranio tirolés (Pelargonium peltatum)
El geranio colgante es un clásico que vemos en muchas ventanas, y con razón: sus tallos caídos, floración duradera y bajo mantenimiento lo hacen muy popular. Prefiere lugares cálidos y soleados, y tolera bien la sequía. También resiste la lluvia mejor que los geranios tradicionales, ya que sus hojas se pudren menos. Sus colores vivos alegran cualquier fachada.
3. Verbena de jardín (Verbena hybrida)
Con su abundante floración y rica paleta de colores, la verbena de jardín es una opción excelente. Se combina bien con otras flores y atrae a polinizadores. Crece mejor en lugares soleados y necesita riego y fertilización regulares. Las variedades colgantes pueden ser un espectáculo, especialmente si caen desde jardineras altas. Resiste el calor y períodos cortos de sequía.
4. Tagete/clavel de moro (Tagetes spp.)
Esta flor vibrante en tonos amarillo y naranja no solo es decorativa, sino que también mantiene alejados a los insectos dañinos. Resistente y amante del sol, soporta bien el calor del verano. Su aroma fuerte repele pulgones, por lo que es ideal para acompañar plantas más delicadas. Se puede cultivar fácilmente desde semilla, lo que la convierte en una opción económica para embellecer tus ventanas.
5. Lobelia enana (Lobelia erinus)
La lobelia enana, con sus pequeñas flores en tonos azules y lilas, crea un contraste precioso junto a otras plantas. De tamaño bajo, es perfecta para colocar al frente de la jardinera. Prefiere lugares frescos y con sombra parcial, y requiere riego frecuente. Su floración abundante casi oculta sus hojas, creando un efecto mágico. En verano su floración disminuye, pero vuelve con fuerza en septiembre.
6. Alysso fragante (Lobularia maritima)
Las pequeñas flores del alysso fragante, con su dulce aroma a miel, no solo son vistosas, sino que pueden cubrir las jardineras como una alfombra. Disponible en blanco, rosa o lila, se siente bien en lugares soleados o con sombra parcial. Su tamaño bajo la hace ideal como cubierta del suelo bajo otras plantas. Abejas y mariposas la visitan con gusto, aportando un ambiente aún más natural.
7. Iris azul (Iris germanica)
Por último, si buscas un toque más especial y elegante, el iris azul de tamaño pequeño aporta un aire sofisticado. Es una elección menos común, pero puede lucir espectacular en una jardinera sencilla. Su floración temprana complementa bien a las plantas anuales que dominan en verano. Además, queda precioso en jardineras de estilo natural o con efecto piedra.
Si combinas varias de estas plantas —por ejemplo, geranio colgante con petunias, lobelia enana y alysso fragante— lograrás un efecto en capas precioso, donde cada planta ocupa su propio nivel. Con un poco de cuidado, podrás crear un mini jardín floreciente bajo tus ventanas durante todo el verano.











