Hay varios factores clave para conservar bien la mantequilla
Pero yo no termino de acostumbrarme a esta opción, especialmente cuando no hay aire acondicionado y afuera hace un calor de 38 grados. ¿Será realmente seguro dejar la mantequilla fuera? Por otro lado, si la guardo en la nevera, tarda mucho en ablandarse y al untarla se deshace a trozos. Así que siempre hay que planificar cuándo sacarla para que esté lista a tiempo, y también preguntarse si es bueno para la mantequilla pasar del frío al calor repetidamente.
Para responder a estas dudas, primero hay que tener en cuenta varios aspectos: la calidad de la mantequilla, su fecha de caducidad, si es salada o sin sal, la temperatura constante de la cocina o lugar donde se guarda, y por supuesto, en qué recipiente la almacenamos.
¿Qué pasa con la mantequilla salada?
También se puede conservar en la nevera durante uno o dos meses sin perder su sabor, e incluso congelarla. En el congelador puede durar entre seis y nueve meses. Los expertos recomiendan meterla en la nevera si la temperatura supera los 21 grados, para evitar que se ponga rancia y ácida.
¿Y la mantequilla sin sal?
La mantequilla casera sin pasteurizar debe conservarse siempre en la nevera, donde la temperatura es adecuada y no se desarrollan bacterias.
Consejos para conservar la mantequilla
Cuanto más hermético sea el recipiente, mejor conservará su textura y ese sabor tan característico.
Si notas que la mantequilla sabe agria o tiene un sabor desagradable, probablemente esté rancia. No la pruebes más, mejor deséchala.
Cuando uses un mantequillero, límpialo bien con agua caliente y detergente después de cada uso, sécalo o pásale papel de cocina antes de poner mantequilla nueva. Así siempre estará limpio y fresco.
Fotos: istockphoto.com, Maryam Sicard, Natalie Behn/unsplash+











