No es ningún secreto que la alimentación influye mucho en tus capacidades cognitivas y tu estado de ánimo. Seguro que también has oído que no es buena idea ir de compras con hambre, porque los estudios muestran que en esas situaciones compramos más alimentos innecesarios y poco saludables. Ahora, un estudio interesante revela qué deberías comer antes de decisiones clave como comprar un coche o aceptar un trabajo para elegir mejor.
El impacto negativo del hambre en las decisiones
Benjamin Vincent, psicólogo de la Universidad de Dundee en Escocia, y su equipo estudiaron cómo afecta el hambre al cerebro. Los participantes fueron evaluados en dos ocasiones: una siguiendo su rutina habitual de comidas y otra tras pasar todo el día sin comer. En ambas pruebas podían elegir entre tres tipos de recompensa: comida, dinero y descargas de música.
Los expertos descubrieron que cuando los participantes tenían hambre, preferían la recompensa inmediata pero menor en lugar de esperar por algo más valioso.
Por ejemplo, se les ofreció el doble de recompensa si esperaban 35 días, pero con hambre solo estaban dispuestos a esperar hasta 3 días.
Tu cerebro también se resiente cuando tienes hambre
El líder del estudio explicó que querían saber si el hambre solo afecta a la elección de comida. Finalmente, comprobaron que con el estómago vacío nos enfocamos mucho más en el presente. Como el hambre es algo que todos conocemos, para los expertos fue clave entender sus efectos menos evidentes en nuestras decisiones.

¿Cuál es el mejor combustible para el cerebro?
Una investigación previa de la Universidad de Cambridge mostró que la serotonina juega un papel importante en el proceso de toma de decisiones.
“Como el triptófano, precursor de la serotonina, solo se obtiene de fuentes externas, su disminución puede causar cambios químicos entre comidas”
La reducción del triptófano puede aumentar la agresividad e impulsividad. Por eso existe el término en inglés “hangry” para describir el enfado causado por el hambre.
Los expertos recomiendan alimentos ricos en triptófano como el caldo de pollo, el chocolate, además de carnes rojas, lácteos, frutos secos oleaginosos, plátanos, atún, mariscos y productos de soja. Así que la próxima vez que tengas una decisión importante, elige alguno de estos alimentos para ver tus opciones con la mente clara.











