Cuando llega el calor, apetece algo fresco, dulce y que no pese. La buena noticia es que un smoothie no tiene por qué ser una bomba de calorías disfrazada de capricho saludable.
Las versiones más cremosas y azucaradas pueden parecer postres irresistibles, pero hoy te traemos las variantes ligeras y bajas en calorías: las que ayudan a cuidar la línea y, al mismo tiempo, te aportan las vitaminas y los antioxidantes que tu cuerpo necesita en verano.
Toma nota, porque estas cinco recetas se preparan en minutos.
Explosión de frutos rojos
Cualquiera de los frutos rojos encaja a la perfección en una dieta equilibrada. Están cargados de antioxidantes, que pueden ayudar a poner en marcha el metabolismo.
En este smoothie se combinan frambuesa, arándanos y fresa, con un toque de yogur natural para darle cuerpo. Las semillas de chía añaden fibra extra y una agradable sensación de saciedad. Es una forma estupenda de empezar el día: rápido de preparar y lleno de energía.
Ingredientes: 1 taza de frambuesas, 1/2 taza de arándanos, 1/2 taza de fresas, 1/4 taza de yogur natural, 1 cucharada de semillas de chía, agua o leche de almendras al gusto.
Bomba verde de energía
¿A quién no le conquistan los batidos verdes, esa pura imagen de frescura? Este lleva espinaca y aguacate, que aportan proteína y grasas saludables. El plátano y el jengibre le dan ese punto entre dulce y especiado que lo hace adictivo.
Si todavía no crees en el poder de los batidos verdes, prueba este: te aseguramos que no te decepcionará.
Ingredientes: 1 puñado de espinacas frescas, 1/2 aguacate, 1 plátano, 1 trocito de jengibre fresco, agua o té verde al gusto.
Frescor cítrico
Los cítricos no solo refrescan: también son grandes aliados del sistema inmunitario. Este smoothie de naranja y limón es una auténtica bomba de vitamina C que despierta el cuerpo y, de paso, el ánimo.
Capaz de rescatar las mañanas más grises, este combinado sienta de maravilla. Añade un poco de miel si lo prefieres algo más dulce.
Ingredientes: 2 naranjas, el zumo de 1/2 limón, 1 cucharada de miel, 1/2 taza de agua o agua de coco.
Sueño de chocolate saludable
¿Quién no antoja un capricho de chocolate de vez en cuando? Con este smoothie de cacao no tendrás que renunciar a lo dulce, ni siquiera estando a dieta.
Usa cacao en polvo sin azúcar y de alto porcentaje para mantener su carácter ligero, y añade un poco de leche de almendras para conseguir esa textura extra cremosa. Si quieres darle un toque aún más especial, espolvorea un poco de canela molida.
Ingredientes: 2 cucharadas de cacao en polvo sin azúcar, 1 plátano, 1 taza de leche de almendras, canela molida al gusto.
Atardecer tropical
Los sabores de la fruta tropical siempre transmiten buen rollo, sobre todo cuando los disfrutamos en cócteles o batidos. La combinación de piña y mango no solo está deliciosa: está repleta de vitamina C y es de lo más refrescante.
Esta bebida puede convertirse en tu favorita del verano, pero también funciona como un chute de energía después de un día largo y agotador.
Ingredientes: 1 taza de piña, 1/2 taza de mango, 1/2 taza de agua de coco, hojas de menta al gusto.
¿Los smoothies ayudan realmente a adelgazar?
Las versiones ligeras y bajas en calorías que ves aquí pueden encajar en una dieta para cuidar la línea, porque sacian y aportan vitaminas y antioxidantes. La clave está en evitar las variantes muy azucaradas y cremosas.
¿Cuál es el mejor momento para tomarlos?
Muchos de estos batidos, como el de frutos rojos, son ideales para empezar el día con energía. Otros, como el tropical, funcionan de maravilla como recarga después de una jornada larga.
¿Cómo hago que un smoothie llene más?
Añadir ingredientes ricos en fibra, como las semillas de chía, aporta una sensación de saciedad más duradera. El yogur natural y el aguacate también ayudan gracias a su contenido en proteína y grasas saludables.
¿Puedo darme un capricho de chocolate sin salirme de la dieta?
Sí. Usando cacao en polvo sin azúcar y de alto porcentaje, junto con leche de almendras, puedes disfrutar de un smoothie con sabor a chocolate manteniendo su carácter ligero.











