¿Te despiertas cansado por la mañana aunque te acuestes a tiempo? ¿Te despiertas varias veces durante la noche y no sabes por qué? No estás solo, y la respuesta puede ser más sencilla de lo que imaginas. La buena noticia: despertarse algunas veces por la noche es totalmente natural. La mala: si se vuelve habitual, vale la pena investigar qué lo causa.
Con la ayuda de expertos de The Healthy, te contamos qué es normal según la edad, cuáles son los factores más comunes que interrumpen el sueño y cuándo es momento de consultar a un profesional.
¿Hasta cuándo es normal despertarse por la noche?
Despertarse durante la noche no es un problema en sí mismo: hasta cierto punto, es parte natural del ciclo del sueño.
“Que alguien se despierte una o varias veces durante la noche puede ser parte del patrón normal de sueño”, explica el experto en sueño Dr. Ruchir Patel.
Pero, ¿cuántas veces es aceptable? Según el Dr. Patel:
- Jóvenes adultos: 1-2 despertares son normales.
- Adultos de mediana edad: 2-3 despertares.
- Adultos mayores: hasta 3-5 despertares pueden ser normales.
“Es clave poder volver a dormir en menos de 30 minutos tras despertarse”, añade el Dr. Patel.
¿Qué puede estar detrás si te despiertas con frecuencia?
Despertarse algunas veces está bien, pero si se vuelve habitual y te sientes cansado o agotado durante el día, es importante descubrir la causa.
1. Estrés crónico y ansiedad
“El insomnio es la causa más común de despertares nocturnos frecuentes”, señala la experta en sueño Dr. Morgan Soffler.
El estrés, la ansiedad y la depresión pueden agravar los trastornos del sueño. Un estudio de 2024 en el Journal of Sleep Medicine encontró niveles elevados de cortisol (la hormona del estrés) en quienes lo padecen.
2. Apnea del sueño oculta
“La apnea obstructiva del sueño es otra causa frecuente de sueño interrumpido”, explica la Dra. Soffler.
Esta condición ocurre cuando los músculos de la garganta se relajan y bloquean las vías respiratorias durante el sueño. El cerebro responde despertándote por falta de oxígeno.
Sus síntomas comunes incluyen:
- ronquidos,
- despertar con sensación de ahogo,
- necesidad frecuente de orinar por la noche,
- fatiga diurna,
- dolor de cabeza o sequedad bucal al despertar.
3. Síndrome de piernas inquietas
“Las personas con este síndrome suelen tener dificultad para dormirse porque sus síntomas empeoran por la noche o en reposo”, dice el neurólogo Dr. William G. Ondo.
Frecuentemente está relacionado con deficiencia de hierro o ciertos medicamentos (como antihistamínicos o antidepresivos).
4. Eccema y problemas de piel
“Esta enfermedad puede afectar seriamente la calidad de vida y la salud física y mental de quien la padece”, comenta el dermatólogo Dr. Jonathan Silverberg.
La picazón nocturna es común y dificulta conciliar y mantener un sueño tranquilo.
5. Dormitorio demasiado caliente
Para dormir bien, el cuerpo necesita bajar su temperatura. Según la National Sleep Foundation, la temperatura ideal está entre 18 y 20 °C. Si hace demasiado calor, es más fácil despertarse.
6. Colchón demasiado duro
“Un colchón muy duro crea puntos de presión en caderas y hombros, mientras que la zona lumbar no recibe buen soporte, lo que provoca que te muevas y despiertes”, explica Pete Bils, vicepresidente de tecnología del sueño en Sleep Number.
7. Uso del móvil antes de dormir
La luz azul no siempre interrumpe el sueño por sí sola. El problema suele ser ver contenido estimulante antes de dormir, lo que retrasa el momento de conciliar el sueño, según un análisis de Sleep Medicine Reviews 2024.
8. Alcohol como factor que empeora el insomnio
“El alcohol hace que el sueño sea más superficial y fragmentado”, dice la psicóloga y experta en sueño Dr. Leah Kaylor.
Incluso pequeñas cantidades reducen la fase REM, esencial para la memoria, el estado de ánimo y la función cerebral. Por eso puedes despertar con sensación de niebla mental, aunque hayas dormido toda la noche.
9. Cambios hormonales
“Las fluctuaciones hormonales —ya sea por menstruación, embarazo, menopausia o envejecimiento— pueden alterar seriamente el sueño”, explica la Dra. Kaylor.
Los cambios en los niveles de estrógeno y progesterona pueden causar insomnio, inquietud y sudoración nocturna.
10. Efectos secundarios de medicamentos
“Algunos medicamentos —como antihipertensivos, tratamientos para el asma o antidepresivos— también pueden causar insomnio”, señala la Dra. Kaylor.
Según AARP, otros que suelen afectar el sueño son:
- medicamentos para el resfriado,
- medicamentos para bajar el azúcar en sangre,
- analgésicos
- y esteroides (como prednisolona).
11. Ir al baño frecuentemente
La necesidad frecuente de orinar por la noche, llamada nicturia, puede tener muchas causas, desde beber demasiado líquido hasta problemas renales.
“Si te despiertas regularmente para ir al baño, consulta a un médico”, aconseja la Dra. Soffler.
Un estudio de StatPearls 2024 indica que puede estar relacionado con:
- problemas de vejiga,
- trastornos hormonales,
- diabetes,
- hipertensión
- o enfermedades cardíacas.
¿Cuándo consultar a un médico por problemas de sueño?
“Los remedios sin receta, melatonina o CBD pueden ayudar temporalmente, pero no solucionan el problema de raíz”, advierte la Dra. Kaylor.
Máquinas de ruido blanco o apps de relajación pueden ser útiles, pero solo funcionan bien si tienes buenos hábitos de sueño.
El Dr. Patel recomienda consultar a un especialista en sueño si experimentas:
- cansancio constante aunque duermas lo suficiente,
- más de 30 minutos despierto en la noche,
- necesidad frecuente de siestas durante el día,
- sueño al conducir,
- dificultad para despertarte y sensación de aturdimiento prolongada,
- y que tu pareja note ronquidos o pausas en tu respiración.
“Primero hay que identificar la causa exacta del trastorno del sueño, lo que suele requerir un estudio del sueño”, explica el Dr. Patel.
Con un diagnóstico claro, el médico puede recomendar un tratamiento específico.
Consejo: Si te despiertas seguido por la noche, empieza anotando cuándo, por qué y cómo ocurre. Esto te ayudará a detectar patrones y facilitará la consulta médica.











