Invasión inesperada
Me dijeron que no podían irse con los niños sin desayunar, así que preparé una gran tortilla y les dije que si no se iban pronto, llegarían tarde al trabajo, que dejaran la llave bajo una piedra en el jardín y que yo tenía que salir.
Cuando regresé, nadie había tocado la tortilla, estaba llena de moscas, pero habían vaciado todo el refrigerador y dejado toda la cocina hecha un desastre, como si hubiera explotado una bomba. Las habitaciones de invitados y los baños también estaban en pésimo estado. Y para colmo, al salir con el coche chocaron contra la verja, que tuvimos que reparar. Le dije a mi esposa que su familia no volvería a poner un pie en nuestra casa.
¿Regalo?
El colega
Una Navidad para olvidar
La tortuga
Valores
Toalla sanitaria
Suegra
Aún es un niño
Prueba











