Practica la empatía
“Intenta entender la presión externa que enfrenta tu jefe”, dice Kets de Vries. “No solo te enfoques en lo que hace, sino en por qué lo hace.”
Si logras esto, podrás comprender sus luchas, estrés y ansiedades, lo que abrirá la puerta a conversaciones más sinceras y te permitirá ser más comprensivo. La empatía en el trabajo es clave para entender mejor a los demás. ¿Por qué no empezar con tu jefe?
Observa también tu propio comportamiento
Si no tienes áreas claras para mejorar y aún así hay conflicto, probablemente existan diferencias de personalidad. Para manejarlo, Kets de Vries recomienda la escucha activa y conversaciones honestas: “Observa y pide consejos a colegas que trabajan bien con tu jefe.”
Juega con las cartas sobre la mesa
¿Y si tu jefe no es bueno? “Si no mejoras la situación cambiando tu actitud o comunicándote, y tus colegas comparten tu opinión, considera hablar con Recursos Humanos.” Pero hazlo solo como último recurso, ya que sin pruebas sólidas, las posibilidades de cambio son bajas (y las consecuencias negativas pueden ser altas).
Finalmente, el experto aconseja no quedarte atrapado en esta situación. Es normal necesitar tiempo, pero define claramente cuánto permanecerás en un ambiente tóxico. Esperar demasiado puede convertirlo en tu estilo de vida, afectando no solo tu trabajo con ansiedad y estrés, sino también tu vida personal y salud.
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