Prevenir es la mejor estrategia, pero un estudio reciente demuestra que incluso los primeros signos de demencia pueden aliviarse con un truco sencillo.
Dos vasos de zumo de naranja al día y notarás la diferencia
Tomar dos vasos de zumo de naranja al día puede ayudar a que el cerebro de las personas mayores funcione mejor. Los cambios pueden notarse en solo dos meses: la velocidad de reacción, la comunicación y la memoria pueden mejorar hasta un 10%, según un estudio reciente.
La Universidad de Reading pidió a 37 voluntarios sanos que bebieran 500 ml, es decir, dos vasos de zumo de naranja diariamente durante ocho semanas.
Los 24 participantes mujeres y 13 hombres tenían entre 60 y 81 años, y al final del estudio mostraron una mejora significativa en la mayoría de las funciones cerebrales.
Los científicos atribuyen esto a los flavonoides presentes en el zumo de naranja, compuestos abundantes en la fruta y su jugo.
Los flavonoides también están en el té, el cacao y el vino tinto, pero el estudio muestra que los del zumo de naranja se absorben mejor, convirtiéndolo en una opción más efectiva.

También hay argumentos en contra
El zumo de naranja, además de favorecer la actividad mental en la vejez, es rico en fibra y vitamina C. Sin embargo, los médicos advierten que no es recomendable reemplazar toda la ingesta diaria de líquidos con él.
El zumo tiene un alto contenido de azúcar, similar al de la cola. Un estudio de 2011 mostró que consumir más de tres vasos al día puede aumentar el riesgo de ciertos tipos de cáncer asociados al exceso de azúcar.
Por eso, no conviene superar los dos vasos diarios, y es mejor tomarlo durante las comidas para reducir su impacto en los dientes, advierten los dentistas.
¿Qué más puedes hacer para cuidar tu cerebro en la vejez?
Estudios anteriores confirman que mantenerse activo física y mentalmente retrasa la demencia y alivia sus síntomas. Hacer ejercicio ligero regularmente y ejercitar la mente a diario, como con crucigramas o tocando un instrumento, puede marcar la diferencia. Nunca es tarde para aprender un idioma nuevo.
Los expertos en psicología del lenguaje aseguran que aprender una lengua extranjera en la tercera edad ayuda a mantener la comunicación, mejorar la memoria y conservar la agilidad mental.
Vivimos mucho, pero importa cómo
“La población envejece rápido en todo el mundo”, señala Daniel Lampfort, autor del estudio. “Se espera que para 2100 el número de personas mayores de 60 años se triplique. Por eso es clave entender desde ya cómo vivir no solo más años, sino una vida activa y de calidad” añade.











