Haces el check-in, sueltas la maleta y te dejas caer sobre la cama recién hecha. Coges el mando de la tele y te sirves un vaso de agua con el vaso del baño. Es una rutina inocente que casi todo el mundo repite al llegar a un hotel. El problema es que algunas de las superficies que usamos de forma automática se desinfectan mucho menos de lo que imaginas.
El tiempo del personal de limpieza es limitado, y los protocolos casi siempre priorizan lo que se ve sucio, no las bacterias que no saltan a la vista. Estos son los tres objetos que conviene mirar con otros ojos.
1. El mando de la televisión
El mando es uno de los objetos que más manos tocan en una habitación de hotel y, sin embargo, casi nunca recibe una toallita desinfectante durante la limpieza. Piénsalo: el huésped anterior seguramente lo usó tumbado en la cama, comiendo algo, quizá incluso resfriado. Y los pequeños huecos entre las teclas son el escondite perfecto para bacterias y virus.
Durante la limpieza, la atención suele centrarse en la ropa de cama, el baño y las superficies visibles. El mando, en el mejor de los casos, recibe un repaso rápido… si es que lo recibe.
Si quieres ver la tele con tranquilidad, mete en la maleta unas toallitas desinfectantes y pásalas por el mando antes de tocarlo. Mucha gente opta por algo aún más sencillo: meterlo en una bolsa de plástico transparente para evitar el contacto directo. Un truco que resulta sorprendentemente práctico en los viajes largos.
Si te interesan este tipo de detalles, quizá te sirva saber qué cosas no meten nunca los viajeros expertos en el equipaje facturado.
2. Los vasos y tazas que no están precintados
Si los vasos del baño o de la mesa no vienen envueltos individualmente, tapados con papel o precintados, lo más probable es que solo hayan recibido un enjuague, no una desinfección real. En muchos hoteles, sobre todo en temporada alta, el personal simplemente aclara los vasos y los seca con un paño, en lugar de meterlos en el lavavajillas o desinfectarlos a fondo.
Por seguridad, lleva tu propia botella o vaso, o al menos aclara bien el vaso del hotel con agua muy caliente antes de usarlo. De hecho, muchos viajeros optan directamente por los vasos precintados y claramente de un solo uso, cuando la habitación los ofrece.
3. La cubitera
Puede sorprender, pero la cubitera de la habitación es uno de los objetos que menos se controlan. Rara vez se lava a fondo y, al estar en un entorno húmedo y oscuro, se convierte en un caldo de cultivo ideal para el moho y las bacterias. Mucha gente enfría cava o bebidas dentro, o echa hielo directamente al vaso, sin pensar en cuántas manos han tocado esa misma cubitera antes.
Si quieres usar hielo, lo más práctico es colocar una bolsa de plástico limpia dentro de la cubitera antes de llenarla, así evitas el contacto directo con la bebida o el vaso. Algunos viajeros experimentados prefieren prescindir del cubo de la habitación y pedir hielo recién hecho en recepción o en el bar, cuando es posible.
La comodidad de una habitación de hotel puede ser engañosa: todo brilla, todo huele bien, pero hay pequeños detalles que merecen unos segundos de reflexión antes de relajarte por costumbre. Si quieres ir un paso más allá, también existen trucos de seguridad para tu habitación de hotel que conviene tener en cuenta.
¿Por qué no se desinfectan estos objetos en los hoteles?
Porque el tiempo del personal de limpieza es escaso y los protocolos suelen centrarse en lo visible: la ropa de cama, el baño y las superficies a la vista. Objetos como el mando o la cubitera quedan, en el mejor de los casos, con un repaso rápido.
¿Cómo puedo usar el mando de la tele de forma más higiénica?
Pásale una toallita desinfectante antes de tocarlo o mételo dentro de una bolsa de plástico transparente. Así evitas el contacto directo con los huecos entre las teclas, donde se acumulan las bacterias.
¿Son seguros los vasos de la habitación?
Solo si vienen precintados o envueltos. Si no lo están, probablemente solo se hayan enjuagado. Lleva tu propio vaso o botella, o aclara el vaso del hotel con agua muy caliente antes de usarlo.
¿Cómo puedo usar la cubitera con más seguridad?
Coloca una bolsa de plástico limpia dentro antes de echar el hielo, para evitar el contacto directo. Si prefieres, pide hielo recién hecho en recepción o en el bar del hotel.











