Volar es una de las formas más seguras de viajar, pero eso no impide que el estómago se encoja en cuanto el avión empieza a moverse. Si las turbulencias te ponen nervioso, hay una buena noticia: el asiento que eliges marca una diferencia enorme.
La próxima vez que reserves un vuelo, este pequeño detalle puede convertir un trayecto tenso en uno mucho más llevadero.
Qué son realmente las turbulencias
Antes de elegir asiento, conviene entender qué está pasando ahí arriba. La turbulencia es una inestabilidad atmosférica provocada por el encuentro de capas de aire a distintas temperaturas.
Cuando esas capas se mezclan, el avión empieza a sacudirse, y eso es exactamente lo que sentimos como pasajeros. La estructura del propio avión influye mucho en cuánto notamos ese movimiento: la parte delantera, la central y la trasera reaccionan de forma muy diferente. Por eso, saber dónde sentarse importa más de lo que parece.
Cuál es la mejor fila para evitar sacudidas
Según los expertos, los asientos situados en la zona central del avión, cerca de las alas, son los más adecuados para reducir la sensación de turbulencia.
El centro de gravedad, ubicado cerca de las alas, ayuda a estabilizar el avión, así que ahí el traqueteo se percibe mucho menos.
En cambio, la parte trasera del avión es donde más se acusan las sacudidas. Si puedes evitarla, mejor, sobre todo si eres propenso a la ansiedad o te mareas con facilidad.
¿Ventanilla o pasillo?
La eterna duda: ¿ventanilla o pasillo? El asiento de ventanilla te permite ver el exterior, algo que ayuda a calmar los nervios, porque tienes a la vista el horizonte y puedes seguir el trayecto.
Los asientos de pasillo, en cambio, dan libertad de movimiento: es más fácil levantarse, y a mucha gente eso le resulta tranquilizador, especialmente en vuelos largos. Al final es una cuestión de preferencia personal: se trata de saber qué lado te transmite más comodidad y seguridad.
Trucos para llevar mejor las turbulencias
Una vez elegido el asiento ideal, aquí tienes algunos consejos extra para reducir el estrés que provocan las turbulencias:
- Prueba con ejercicios de respiración: ayudan a bajar el nivel de ansiedad.
- Mantén la mente ocupada con algo entretenido, ya sea música, una película o un libro, para desviar la atención de la situación.
- Si puedes, elige vuelos nocturnos, cuando las corrientes de aire suelen ser más tranquilas.
- Charla con quienes tienes al lado: también es una buena forma de olvidarte de las sacudidas.
Las turbulencias pueden dar miedo, pero con un poco de preparación y eligiendo bien el asiento reducirás notablemente las molestias que provocan.
¿Cuál es el mejor asiento para notar menos turbulencias?
Los asientos de la zona central, cerca de las alas, son los que menos acusan las sacudidas, porque ahí se concentra el centro de gravedad del avión y todo resulta más estable.
¿Qué parte del avión se mueve más?
La parte trasera es donde más se notan las turbulencias. Si te pones nervioso al volar o te mareas con facilidad, es la zona que conviene evitar.
¿Es mejor la ventanilla o el pasillo?
Depende de ti. La ventanilla ayuda a calmar los nervios porque puedes ver el horizonte, mientras que el pasillo ofrece más libertad para levantarte, algo que muchos agradecen en vuelos largos.
¿A qué hora hay menos turbulencias?
Los vuelos nocturnos suelen tener corrientes de aire más tranquilas, así que si te preocupan las sacudidas, elegir un horario tardío puede ayudarte.











