Las noches de verano pueden ser calurosas, pero muchos mantienen sus rituales nocturnos favoritos: un baño caliente, el sonido del ventilador o unos calcetines suaves para dormir, perfectos si el aire acondicionado está demasiado fuerte. Sin embargo, ya sea verano o invierno, The Healthy advierte que usar calcetines para dormir requiere un poco de precaución.
Dormir con calcetines puede ser una buena idea
Según la Cleveland Clinic, usar calcetines ayuda a regular la temperatura corporal, clave para un sueño tranquilo y reparador. En general, dormir con calcetines es una buena decisión, pero importa mucho cuándo y en qué estado los usas.
Una empresa británica de colchones encuestó a 1130 usuarios de Reddit y solo el 30% dijo que se pone calcetines limpios para dormir. El resto usaba los mismos que habían llevado durante el día, una práctica poco recomendable.
Olvídate de los calcetines usados
Investigadores analizaron ocho pares de calcetines usados todo el día y encontraron niveles de bacterias 20 veces mayores que en un asiento de inodoro promedio, incluso más sucios que un control remoto.
Los calcetines estaban contaminados con ácaros, hongos y la bacteria Pseudomonas aeruginosa, que en casos graves puede afectar la piel, la sangre y los pulmones.
Pero eso no es todo. Dos de esos pares tenían bacterias fecales, probablemente no por andar descalzos del baño a la cama, sino por contaminación con excrementos de cucarachas, que fácilmente pueden transferirse a la ropa de cama.

Cuida siempre la higiene
La buena noticia es que dormir con calcetines sigue siendo positivo, solo requiere atención y limpieza. Aquí tienes algunos consejos para evitar problemas:
- Ponte calcetines limpios justo antes de acostarte si quieres pies cálidos.
- Usa pantuflas en casa para proteger tus calcetines (y tus pies) de las bacterias del suelo.
- Lava la ropa de cama con regularidad, porque ni los calcetines más limpios valen mucho si las sábanas están llenas de bacterias.
No tienes que despedirte de tus calcetines favoritos para dormir, especialmente si te ayudan a relajarte tras un día largo de verano. Un sueño reparador vale oro en esta época calurosa y activa.
Pero si vas a dormir con calcetines, hazte un favor: usa un par limpio cada noche y ponte pantuflas en casa para reducir la cantidad de bacterias que llegan a tu cama. Un poco de cuidado hace que tus noches sean más cómodas e higiénicas.
¿Y qué pasa con el pijama?
También es importante recordar que el pijama puede convertirse en un foco de bacterias si lo usas demasiado tiempo sin cambiarlo. Los dermatólogos advierten que en pocas noches puede acumular sudor, células muertas y bacterias, sobre todo en meses cálidos.
Su consejo: cambia tu pijama cada 2 o 3 usos, incluso si solo lo llevaste unas horas. Esto no solo es más higiénico, sino que también ayuda a tu cuerpo y mente a reconocer el momento de descanso. Y si además cuidas tus calcetines, ¡ganas doble!











