Podríamos pensar que esto afecta principalmente a los hombres, que desean un tamaño mayor, pero solo el 45% lo desea. En cambio, el 75% de las mujeres no está satisfecha con su vagina, un dato realmente sorprendente.
La queja más común entre las mujeres es que sus labios menores son asimétricos o demasiado grandes, o que tienen exceso de piel alrededor del clítoris. Pero estas preocupaciones no son solo por vanidad, a veces la intervención es médica o necesaria para disfrutar mejor del sexo. Por ejemplo, tras el parto, cuando la vagina queda demasiado "floja" y puede aparecer incontinencia, o si el sexo resulta doloroso, o en casos de malformaciones congénitas.
Aquí tienes las cuatro cirugías vaginales más comunes:
Labioplastia
A muchas mujeres les molesta que sus labios menores sean demasiado grandes y sobresalgan. Esto no solo afecta la estética, sino que la piel puede resecarse o irritarse. Con esta sencilla cirugía ambulatoria, los labios pueden moldearse a un tamaño más cómodo.
Restauración del himen
Esta intervención es popular en países donde, por motivos culturales o religiosos, es imprescindible que la mujer sea virgen antes del matrimonio.
Corrección del capuchón del clítoris
Esta cirugía ajusta el exceso de piel que cubre el clítoris, que en algunas mujeres puede impedir el placer sexual.
Estrechamiento vaginal
Se realiza sobre todo después del parto, aunque algunas personas nacen con la vagina más laxa. Puede hacerse con láser para devolver firmeza, y también ayuda a sostener la vejiga y el útero.

¿Y en cuanto al pene? Sí, hay varios tipos de cirugía, y no solo para aumentar tamaño.
Aquí tienes cuatro intervenciones para corregir el pene:
Aumento de pene
Es la más conocida, ya que el tamaño es muy importante para muchos hombres. Hay dos tipos: alargamiento y engrosamiento. Para alargar, se fija el ligamento suspensorio del pene en otro lugar del hueso púbico; para engrosar, se inyecta grasa del propio paciente. Eso sí, el alargamiento es arriesgado y el engrosamiento no es permanente.
Reducción de pene
En 2015 se realizó la primera cirugía de reducción en un joven de 17 años cuyo pene medía 18 cm flácido y le causaba dificultades tanto en el sexo como en el deporte. Tras el éxito, otros hombres con problemas similares buscaron esta solución.
Restauración del prepucio
Hombres que fueron circuncidados de bebés por razones religiosas o higiénicas a veces deciden revertirlo quirúrgicamente para recuperar su estado natural.
Cirugía del escroto
Algunos hombres encuentran su escroto demasiado grande y piden reducirlo. A veces no solo les molesta estéticamente, sino también durante el sexo. La "reducción del escroto" permite ajustar su tamaño. También existen implantes testiculares para casos de testículos no descendidos, ausencia congénita o tras extirpación por enfermedad.











