Simetría
Le aconsejé que lo pensáramos bien, porque no había motivo para otra cirugía. Le di mi número y recibí varios mensajes llorando, suplicando y amenazando, así que estaba seguro de no operarla de nuevo, porque era inestable (y sus pechos estaban impecables). Finalmente no volvió a buscarme hasta un año después, cuando me envió un correo tranquilo pidiendo disculpas. Me contó que su marido la había dejado y que tomaba medicamentos que afectaban su comportamiento. Me causó muchas noches sin dormir, pero al final me alegré de que se recuperara.
El rostro
Le ofrecí disolver el producto, pero no confiaba en mí, me llamó charlatán y pidió que le devolviera el dinero. Se lo reembolsé. Una semana después, hablando con colegas, me dijeron al unísono: ¿no será que te tocó Xenia? Sí, era ella. Me contaron que es una estafadora habitual que engaña a varios médicos para conseguir tratamientos gratis. Desde entonces tengo una lista negra de pacientes a quienes no doy cita.
La nariz
La fuente de la juventud
Intimidad
Ptosis
Volumen
Labios besables
Exceso
A plazos
Psicóloga
Fotos: istockphoto.com











