La "etapa de berrinches" puede ser todo un reto para los padres, porque los pequeños que exploran el mundo y sus propios límites pueden armar un drama enorme por las cosas más inesperadas.
¿Qué puede hacer un padre en estas situaciones? Reírse de sí mismo y compartir sus experiencias en internet para que otros padres también puedan sonreír. Estas historias, recopiladas de foros y grupos de Facebook, son ejemplos reales de por qué en algún lugar del mundo un niño en plena etapa de rebeldía armó un gran escándalo. ¡Aquí están nuestras favoritas!
"No pudo pasar la página después de la última del libro."
"Se enteró de que 'Mamá' no es mi nombre real."
"No quería ir a ningún lado. Lo gracioso es que ni siquiera íbamos a salir."
"Le dije buenos días."
"No le cabían todos los crayones en la mano."
"Quería que juntara su galleta rota y yo no pude."
"No le permití limpiarme el trasero cuando me siguió al baño."
"Porque su abuela elogió su suéter."
"Porque la boca del T-Rex de plástico no era lo suficientemente grande para morder la cabeza del muñeco de Lego."
"Puso un pie en una cama, la cabeza y las manos en la otra para ser un puente. Me pidió que caminara sobre él y cuando dije que no, se desató el caos."
"Cuando nos fuimos de vacaciones, quería viajar dentro de la maleta."
"Porque le lavé la manzana."
"No le lavé la cara con la esponja que uso para limpiar el baño."
"Quería subirse al autobús que vio en la televisión."
"Quería ver mejor las estrellas que su lámpara de juguete proyectaba en la pared, así que encendió la luz. No funcionó."
"No le permití morder al gato."
"Empezó a tirarse en mis brazos, accidentalmente me golpeó la cabeza y me partió el labio. Cuando vio que sangraba, lloró mucho y al final tuve que consolarlo a él."
"Le corté las uñas de los pies mientras cantábamos una canción. Le gustó, así que cuando terminamos me pidió que se las pusiera de nuevo y que lo hiciéramos otra vez. Intenté hacerlo sin la canción, pero no funcionó. Me causé un gran problema."
"No pudo bajarse los pantalones solo, lo que ya complicaba la situación, pero cuando perdió el moco que se le cayó de la nariz, se desató el caos."
"Dejó caer uno de sus juguetes en mi dedo del pie y yo dije 'ay'."
"El coche nuevo que compramos no era rosa, sino azul."
"Cuando saqué los muffins del horno, estaban demasiado calientes para comerlos."
"Tiré de la cadena del baño cuando él aún quería despedirse de su popó."
"Quería invitar a Bogyó y Babóca a su fiesta de cumpleaños."
"En el zoológico, la cabra se comió la comida para cabras que él le estaba dando."
"Llovía y él no quería que lloviera. Me pidió que parara la lluvia y se enojó cuando le dije que no podía."
"Pensó que si se pintaba de verde con un rotulador, se convertiría en Hulk."
"Le cantamos feliz cumpleaños en su día."
"El viento le arrebató el ticket que nos dieron en la gasolinera."
"Descubrimos que el tatuaje de chicle no dura para siempre en el brazo."











