El colesterol alto afecta a muchas personas
¿Sabías que el colesterol alto suele no presentar síntomas? Muchas personas conviven con él sin darse cuenta, hasta que un chequeo rutinario o algún síntoma preocupante llama la atención.
En España también es un problema serio: según datos oficiales, casi la mitad de los adultos tienen niveles elevados de colesterol. Un valor superior a 240 mg/dl se considera alto y aumenta el riesgo de enfermedades cardiovasculares.
Una alimentación amiga del corazón vale oro
El colesterol alto puede contribuir a la obstrucción de las arterias. La buena noticia es que tu dieta puede ser tu mejor aliada para revertir este proceso. “Lo que comemos afecta la rigidez de las arterias, es decir, qué tan flexibles o rígidos son nuestros vasos sanguíneos”, explica Michelle Routhenstein, dietista cardiovascular y educadora en diabetes.
Agrega: “Si las arterias se endurecen, el corazón tiene que esforzarse más para bombear la sangre, lo que a largo plazo aumenta el riesgo de hipertensión, insuficiencia cardíaca y otras complicaciones.”
Aunque factores como la genética o la edad no dependen de nosotros, sí podemos decidir qué ponemos en el carrito de la compra. Y si elegimos con cuidado, nuestras arterias lo agradecerán.

El papel vital de las arterias
“Cuando hablamos de la salud del corazón, nuestras arterias merecen estar en el centro de atención”, dice Andrea Soares, dietista. “Son como autopistas que transportan sangre rica en oxígeno.”
Pero estas “autopistas” pueden congestionarse con placas de colesterol y otras grasas. La buena noticia: tu alimentación es clave para evitar estos “atascos”.
“Hay alimentos y nutrientes que pueden obstruir las arterias, y otros que mejoran la salud de sus paredes”
Los alimentos ricos en fibra pueden reducir el colesterol, pero si consumes muchos carbohidratos refinados y azúcares y poca fibra, puedes provocar inflamación y depósitos en las paredes arteriales.
Estos alimentos siempre valen la pena tener en casa
“En lugar de pensar en lo que no podemos comer, cambiemos el enfoque: ¿qué podemos incluir para apoyar la salud de nuestro corazón?” sugiere Routhenstein. También señala que la falta de nutrientes puede debilitar el corazón, pero al suplirlos fortalecemos activamente nuestro sistema cardiovascular. Aquí tienes algunos alimentos que son grandes aliados.
Legumbres

“Es uno de mis alimentos favoritos para la despensa, no solo por el corazón sino también por la salud digestiva”, celebra Sauceda.
“Las legumbres son simples, económicas y versátiles. Estudios muestran que mejoran indicadores de salud cardíaca, como el colesterol total y el LDL (colesterol ‘malo’).”
Consejo: Soares las añade a sopas, tacos o bowls de cereales. Sauceda incluso destaca que puedes hacer brownies con ellas.
Aceite de oliva

“Si quieres prevenir o revertir la obstrucción arterial, cambia el aceite de coco por aceite de oliva virgen extra”, aconseja Routhenstein.
“Este aceite rico en grasas insaturadas puede reducir el colesterol LDL y aumentar el HDL (‘bueno’). Además, contiene polifenoles antiinflamatorios que protegen las paredes arteriales.”
Consejo: Úsalo en aderezos para ensaladas o para rociar tus platos al horno.
Semillas de chía

“La chía es pequeña pero poderosa, llena de fibra y ácidos grasos omega-3”, destaca Sauceda. “Unos 28 gramos aportan 10 gramos de fibra y 5 gramos de omega-3, grasas que muchos no consumen lo suficiente.”
Consejo: Agrégala a mermeladas, avena, batidos o úsala como sustituto del huevo en repostería.
Salmón en conserva

“El salmón en conserva es una fuente práctica de omega-3, que reduce triglicéridos y la inflamación”, dice Soares. Routhenstein coincide y recomienda consumir pescados grasos (como salmón, caballa o sardinas) 2-3 veces por semana para cuidar el corazón.
Consejo: Añádelo a ensaladas, pastas o prepara hamburguesas de salmón.
Caldo de pollo o verduras

Sorprendente, ¿verdad? “Puede parecer raro al principio, pero no subestimes el poder del caldo”, dice Sauceda. “Es una forma sencilla de preparar sopas ricas en fibra, verduras y proteínas, que encantan a toda la familia y cuidan tu corazón.”
Como muestran los alimentos mencionados, una dieta amiga del corazón no es sinónimo de renuncia. Con elecciones conscientes, una despensa bien surtida y un toque de creatividad, puedes preparar platos sabrosos, nutritivos y variados que cuidan silenciosamente la salud de tus arterias cada día.











