1/10. Define un presupuesto que no puedas superar
Si siempre te encuentras yendo a las tiendas a principios de mes, comprando esas prendas que crees indispensables y gastando más de la cuenta, seguro hay algo que puedes mejorar.
Cuando solo necesitas una o dos cosas no importa tanto, pero si quieres comprar varias prendas para la temporada, los pequeños gastos se acumulan. Por eso es práctico definir de antemano cuánto puedes gastar y comprar con ese límite en mente.
2/10. Prioriza
Cuando cuentas con un presupuesto limitado, es clave pensar antes qué cosas necesitas realmente, cuáles son las tendencias que quieres incorporar a tu armario y reconocer esas compras impulsivas que en realidad no necesitas.
Puede que suelas comprar prendas similares, eligiendo siempre el mismo corte o color, o que termines comprando algo que ni siquiera estaba en tu lista, en lugar de lo que realmente importa.
3/10. Prendas básicas y buenas elecciones
Las prendas básicas no son tan emocionantes como unas botas o un abrigo de moda, pero son la base de tu armario.
Vale la pena comprar los colores básicos en ropa interior, unos jeans cómodos y camisetas básicas, porque los podrás combinar en casi cualquier conjunto.
Cuando sientas que no tienes qué ponerte, estas prendas te salvarán, no esas compras impulsivas que parecían geniales en la tienda y que siguen con etiqueta en el armario.

4/10. Escucha tus instintos
Por muy divertido y práctico que sea ir acompañado, a veces es mejor ir solo y confiar en tus instintos.
Cuando alguien te acompaña, inconscientemente te adaptas, no quieres hacerle esperar, preguntas su opinión y a veces compras algo muy distinto a lo que realmente querías.
Por eso, después de escuchar al vendedor o a tu amiga, decide seguir tus instintos.
Pregúntate si te sientes bien con la prenda, si la necesitas y si vale la pena. Si respondes estas preguntas, tomarás la mejor decisión.
5/10. Problemas con la talla
Seguro te ha pasado comprar una prenda o un zapato que apretaba un poco o que era una talla más grande de lo que necesitabas. Estaba a buen precio, solo quedaba uno o simplemente lo querías tanto que no pudiste dejarlo.
Estas compras usualmente las lamentas después, porque no usarás algo que no te queda bien y solo ocupará espacio en tu armario.
Consejo: Conoce tus tallas, prueba varias marcas y estilos y si dudas entre dos tallas, duerme una noche con la idea o busca una talla intermedia.

6/10. Date tiempo
Cuando has querido un abrigo negro de cuero por mucho tiempo y finalmente encuentras uno hermoso, quieres comprarlo de inmediato.
Ya casi te imaginas con él y te encanta la sensación. Claro que existe el amor a primera vista, pero antes de hacer una compra importante, vale la pena darte un tiempo, ver más opciones y esperar.
Otra opción es apartarlo y volver al día siguiente. Así estarás seguro que si aún piensas en ese abrigo por la mañana y no puedes dejar de imaginarlo, ¡debes comprarlo!
7/10. El momento es clave
Seguro no te gusta cuando una tienda está desordenada, hay largas filas para probar ropa, no encuentras tu talla y los vendedores corren de un lado a otro. Es típico un sábado por la tarde, cuando las tiendas están casi llenas. Claramente, no es el mejor momento para comprar, porque te pondrás nervioso, decidirás rápido y sin pensar mucho.
Consejo: Lo mejor es ir temprano o, si puedes, hacer las compras entre semana por la mañana.
8/10. Especiales y ofertas
Siempre hay prendas especiales y ofertas que parecen irresistibles y sientes que no puedes dejarlas pasar. Piensa si esas prendas especiales serán una buena inversión a largo plazo o solo una moda pasajera.
Las rebajas pueden engañar, a veces compras algo solo porque está más barato, no porque te guste. La mejor opción es buscar online y en outlets, donde puedes encontrar descuentos todo el año, no solo en temporadas muy promocionadas.
9/10. Piensa en el conjunto
Quizás te ha pasado que antes de salir a comprar ya tienes en mente qué tipo de abrigo, falda o zapato quieres. Lo viste en Instagram, Facebook o en la calle y desde entonces solo piensas en ese look.
Es útil pensar en conjunto antes, durante y después de comprar, es decir, imaginar cómo encajará la prenda en tu armario, qué combinarías con ella en color, corte y estilo.
Así evitarás comprar una falda o zapato que te guste pero que nunca usarás porque no combina con nada.

10/10. Comodidad y confort
Es importante cómo y con qué vas a tu jornada de compras. Tienes el presupuesto, la lista en mente de lo que quieres comprar, y tiempo para hacerlo. Pero aún así pueden surgir factores que te distraigan y te lleven a decisiones menos acertadas.
Por ejemplo, es clave qué ropa llevas, porque una prenda cómoda y unos zapatos fáciles de quitar (o sandalias en verano) facilitan las pruebas. También es mejor no cargar con el abrigo para sentirte lo más cómodo posible y evitar comprar sin probar o apresurarte.











