Muchas esposas sienten que su marido da tantos problemas como un niño, pero eso se puede cambiar.
La zona
Existe la "friend zone", o zona de amigos, cuando una mujer ve a un hombre solo como un amigo. Le dije a mi marido que para mí él está en la "zona infantil", es decir, lo veo como a uno de mis hijos. Sonrió, se encogió de hombros y no pareció afectarle, así que tuve que soltar la bomba y le dije:
"Si lo piensas, la zona de amigos es mejor que la zona infantil, porque una mujer borracha puede acostarse con un amigo, pero nunca con su hijo..."
Mi marido me miró boquiabierto durante minutos, y yo me hice la distraída para que reflexionara un poco...
La ropa
Odio tener que vestir a mi marido igual que a mis hijos, porque él no sabe vestirse bien. Compro sus camisas y pantalones porque no le importa que los viejos estén desgastados. Apuesto a que ni siquiera sabe su talla. Cuando vamos a algún evento formal —como una boda, funeral o teatro— tengo que preparar su ropa, porque si no, iría en vaqueros y camiseta sin más.
El berrinche
Le pedí por enésima vez, un poco más alto de tono, que no dejara la ropa tirada en el suelo y la pusiera en el cesto de la ropa sucia. Ahora lleva medio día enfadado. Le dije que cuando los niños hacen eso es tierno, pero de él es patético, así que puede dejar de hacerlo.

Bruhaha
Estoy cansada de sus chistes tontos. Me pregunté si siempre tuvo ese humor tan malo, pero creo que no. Se volvió así desde que nacieron los niños, porque ellos se ríen fácil. Me alegra que juegue con ellos, pero el problema es que ese humor infantil me lo suelta a mí y a todos los adultos. En una fiesta de trabajo hizo un juego de palabras tan ridículo que mis compañeros intentaron disimular y yo quería desaparecer. Tuve que reprenderlo como a un niño para que guarde esos chistes solo en casa —o mejor, ni allí—, porque son muy incómodos.
La pereza
No me gusta cuando mis hijos se quedan tirados en el sofá con el móvil, y menos cuando lo hace mi marido. Una vez le pregunté quién es el que nunca se queda tirado en el salón. ¡YO! Me dijo que me relajara, que me tumbara. ¿De verdad? Lo hice. Una hora después me preguntó qué había para cenar. Le dije que lo que él prepare, porque con su permiso, yo estoy descansando.

Preguntas y respuestas
Mi favorito es cuando pregunto qué cocinar. Todos se encogen de hombros diciendo "da igual", incluido mi marido, y luego ponen mala cara cuando les sirvo crema de brócoli. Cariño, ¿por qué no tomaste una decisión y dijiste qué te apetecía comer...?
Quejas
No soporto los lloriqueos de mis hijos, y menos cuando los hace mi marido. "No quiero ir a casa de mis padres..." —se queja mi marido. Yo tengo las mismas ganas que él, pero los niños quieren a sus abuelos, así que sin protestar preparo a toda la familia y pongo buena cara. A mi marido solo le toca llevarnos, luego charla con mi suegro sobre fútbol mientras yo ayudo a mi suegra en la cocina, y aun así se queja...











