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“Mi marido solo me preparó una bolsa de patatas para el almuerzo” - La incompetencia masculina como arma en el día a día

Ángela Fernández4 min de lectura
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“Mi marido solo me preparó una bolsa de patatas para el almuerzo” - La incompetencia masculina como arma en el día a día — Familia
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¿Cuál ha sido la "incompetencia masculina usada como arma" más indignante que has vivido? Algunos hombres hacen mal —o simplemente no hacen— algo a propósito para que no les pidas hacerlo otra vez.

El superviviente

En una reunión familiar, mi sobrino se jactaba de haber completado un campamento de supervivencia muy duro. Cuando mi madre le pidió que cortara pan para la comida, él dijo que mejor lo dejaba a las mujeres porque “ellas son mejores en eso”.

El manitas de todo

Durante mi embarazo, tenía muchas ganas de un batido de plátano y, tras insistir mucho, mi marido accedió a preparármelo. Me lo trajo, empecé a beber y me atraganté con algo. Resultó que había mezclado un cucharita de plástico junto con el plátano. Él solo se encogió de hombros y dijo que no debería haberle pedido hacerlo. A cambio, yo nunca aprendí a manejar nuestra costosa cafetera (no tomo café) y nunca le preparé café a él.

¿Dónde está?

Mi abuelo entró en la cocina y pidió una bolsa de basura. Mi abuela dijo que llevamos 30 años guardándolas en el mismo sitio y él no sabía dónde buscarlas. Al final le pedí a mi primo de tres años que le diera una, y el niño la encontró enseguida en el armario bajo el fregadero.

Hombre parado sin hacer nada en la cocina

¿Perdón?

El padre de una compañera de clase de mi hija me llamó para decir que su hija estaba con él (están divorciados) y quería ir a la piscina con mi hija el sábado. Le dije que perfecto, que la prepararía por la mañana. Pero él pensaba que YO debía recoger a su hija, ir con las niñas a la piscina y luego devolverla por la noche. Este hombre veía a su hija cada dos fines de semana y aun así intentaba pasarnos esa responsabilidad.

El brazo

Mi tía se rompió el brazo y estaba con yeso. En una barbacoa familiar, su marido le pidió que le sirviera un plato. Le dije: “Sírvete tú mismo”, y el ambiente se quedó helado. Me miró desconcertado y le expliqué que mi tía no iba a andar corriendo con el brazo roto para servirle, si tenía hambre que se sirviera.

Muy gracioso

Mi marido confesó “en broma” que de niño envolvía mal los regalos a propósito para que su madre no le pidiera hacerlo más veces. Se le borró la sonrisa cuando le dije que eso explicaba mucho de nuestro matrimonio. Dos años después nos divorciamos.

Contacto

Mi marido no podía recordar dónde trabajo y una vez, cuando estaba en casa con el niño y hubo una emergencia, no sabía a quién llamar. Fue nuestro hijo de cinco años quien le dijo el nombre de mi empresa…

Hombre imitando que canta con una cuchara de madera en la cocina

Los lugares

Mi marido vaciaba el lavavajillas dejando la mitad de platos y vasos sobre la mesa porque no sabía dónde iban. Llevábamos ocho años viviendo en ese piso.

Hmm

Le dije a mi hijo de 13 años que ya era lo suficientemente mayor para guardar su ropa limpia en el armario. Al día siguiente encontré todas sus camisetas y camisas en un montón en el suelo. Su excusa fue que “era demasiado complicado colgarlas en perchas”…

¡Buen provecho!

Siempre soy yo quien prepara el almuerzo para mi marido. Además de la comida caliente, me aseguro de incluir fruta cortada, un dulce y, si puedo, un zumo de naranja recién exprimido. Solo una vez no tuve tiempo para prepararme comida y le pedí que lo hiciera él. En la nevera había dos platos cocinados y muchas opciones para bocadillos, ¿y qué me preparó? Cogió una bolsa de patatas del armario y me la metió en la bolsa.

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